¿Sabrías contestar cuántas veces al día se cruzan las manecillas de un reloj? Acertijos como este son ya clásicos gracias a las pruebas de selección que han llegado a pasar los candidatos de compañías como Google. No se sabe es si es un criterio demasiado efectivo; seleccionar a un buen candidato a partir de una entrevista tiene su misterio. Pero sí pueden llegar a evaluar aspectos que van más allá de los títulos y los nombres de los puestos que se han ocupado.

Según reconocía el propio Laszlo Bock, responsable de Recursos Humanos de Google, en una entrevista al New York Times, las adivinanzas como la que hemos planteado al inicio no son un buen método para contratar talento. Además, en esta misma conversación proporcionaba una clave que, como es habitual en esta compañía, descuadraba dentro de lo que se entiende por un proceso de selección: el expediente académico no importa tanto. Su teoría es que en la universidad se exigen habilidades muy distintas a las de la empresa.

El tirón de un acertijo

Los desafíos lógicos son pasatiempos con los que la humanidad lleva siglos entreteniéndose. No hay nada como conocerse unos cuantos para sacar el tema en una velada que se está empezando a hacer pesada. No está claro si una pregunta asociada a este tipo de reto sirve de mucho a la hora de detectar el buen talento, lo que sí es un hecho es que llena las noticias y es muy agradable de compartir, ¿a quién no le gusta ponerse a prueba?

entrevista Google

Las preguntas que se proponen en algunas pruebas de selección son en realidad una reformulación de juegos de inteligencia clásicos, y la respuesta no siempre está cerrada. Dicen que lo que se mide es la creatividad de la respuesta, que es ahí donde se reflejan otras habilidades necesarias para las empresas que los plantean.

Si tienes curiosidad e interés por si te preguntan algo similar, estas son algunas cuestiones insólitas que han trascendido los procesos de selección de grandes compañías, según los estudios que publica periódicamente Glasdoor:

  • Diseña un plan de evacuación para la ciudad de San Francisco ante un desastre natural. Pregunta en una entrevista para Google.
  • Si fueras un repartidor de pizza, ¿para qué te servirían unas tijeras? Pregunta en una entrevista para Apple.
  • ¿Cuánto cobrarías por limpiar todas las ventanas de Seattle? Pregunta en una entrevista para Facebook.
  • ¿Por qué es peluda una pelota de tenis? Pregunta en una entrevista para Xerox.
  • ¿Cuánta gente usaría un medicamento que previniese la calvicie? Pregunta en una entrevista para Boston Consulting Group.
  • ¿Podrías decirle a alguien cómo hacer una figurita de origami solo con palabras? Pregunta en una entrevista para Living Social.
  • ¿Cuántos metros cuadrados de pizza se comen en Estados Unidos cada año? Pregunta en una entrevista para Goldman Sachs.
  • ¿Prefieres luchar contra un pato del tamaño de un caballo o contra cien caballos del tamaño de un pato? Pregunta en una entrevista para Whole Foods.

Si te encuentras en la tesitura de tener que contestar a preguntas de este tipo en un proceso de selección, no desesperes. Léela dos veces y asegúrate de que no es una pregunta con una respuesta cerrada. Si no lo es, haz acopio de tu creatividad y, sobre todo, del sentido común. Ambas cualidades en armoniosa combinación son un cóctel ideal para determinado tipo de puestos, y seguramente es eso lo que se está poniendo a prueba.