Eso de reinventarse es algo que el periodismo conoce muy bien porque ha tenido que experimentarlo a lo largo de su historia. Cambio tras cambio ha ido sobreviviendo, pero la crisis económica, financiera y periodística que se cernió hace unos años sobre él parecía que sería su golpe de gracia. Nada más lejos. En 2012, y pese a que la prensa tradicional ha perdido 17 millones de ejemplares desde 2007, surgieron varios proyectos periodísticos no ligados a grandes grupos de comunicación, fruto de los cierres o los recortes de plantilla en otros medios. Y algunos de ellos son realmente brillantes.


Materia es una web de noticias de ciencia cuyos fundadores fueron plantilla de la misma sección en la edición en papel de Público. Lleva apenas seis meses elaborando información rigurosa (uno de sus fundamentos es “No pelearemos por ofrecer información de última hora hasta que no esté suficientemente contrastada, correctamente redactada y exhaustivamente editada”) y, según su creadora, la periodista Patricia Fernández de Lis, su objetivo es convertirse en referencia en información científica de calidad. En este tiempo de trayectoria tiene 250.000 usuarios únicos y han creado una comunidad, algo a lo que Fernández de Lis da importancia: gente que comparte sus contenidos en redes y medios de comunicación que republican sus informaciones gracias a su licencia Creative Commons. “Queríamos seguir haciendo lo que nos gusta y el público nos lo seguía demandando. Tuvimos claro que seríamos una redacción y no un grupo de periodistas freelance cada uno por su lado, y vimos que no había en España nada parecido”, comenta esta periodista que encabezó una de las redacciones más valoradas (y premiadas) de información científica en el difunto Público papel.
Materia se mantiene ahora con publicidad y su equipo de redacción se dedica por entero a elaborar información para la web, contrastada, meditada y sin prisas por ser los primeros, aunque con afán de ser los mejores. Es esta vocación la base de su financiación, el patrocinio de empresas y mecenas que compartan sus valores y estén dispuestos a apoyar su trabajo en beneficio de ambas partes: “las organizaciones se están dando cuenta de que no compensa comprar visitantes al peso”, comenta Fernández de Lis, y cree que “se impondrá la coherencia” de apostar por una audiencia de calidad.

La cercanía con los madrileños y un ERE que supuso 829 despidos fue la génesis de TM-Ex, un proyecto de televisión autonómica en Internet surgido de las protestas de los exempleados  de Telemadrid y sus ganas de seguir trabajando en aquello que saben hacer. Nacida en una asamblea, su nombre significa ‘La Televisión de Madrid en el Exilio’ y su objetivo es dar cobertura a noticias que habitualmente no salen en los medios tradicionales y apostar por el reportaje de actualidad. Con más medios, se plantean emitir en streaming, afirma una de sus portavoces, Beatriz Ramos. Aunque no descartan financiarse con publicidad, ahora son los cinco euros por socio que aportan los 100 miembros de la Asociación Salvemos Telemadrid lo que mantiene en pie el proyecto.
Los madrileños han acogido cariñosamente a esta especie de resistencia numantina catódica y su web ya sobrepasa las 100.000 visitas desde que se puso en marcha el 21 de febrero. Los mensajes de ánimo que reciben son constantes, por lo que, afirma Ramos, la satisfacción que sienten no es solo profesional, sino también personal.

Otros fructíferos ‘EXes’
Público ha dado, además, otros frutos en forma de publicaciones que tienen en común la innovación y la creatividad no solo en contenidos, sino en cuanto a su propia gestión: parte de la redacción despedida creó la cooperativa MásPúblico y la revista mensual La Marea, financiados mediante cuotas de socios que se unen a suscriptores y publicidad; Mongolia, una revista satírica editada solo en papel, es obra de otros dos miembros de aquella maltrecha redacción. El pasado jueves, 7 de marzo, el exdirector de Público, Jesús Maraña, ponía en marcha InfoLibre con colaboraciones de otros ‘ex’ como el presentador de Asuntos Propios, Toni Garrido, o Raquel Martos, periodista y escritora, además de guionista en El Hormiguero. El otro exdirector ‘tuitero’, Ignacio Escolar, ya rueda a velocidad de crucero con Eldiario.es gracias a la publicidad y las cuotas de sus socios. Otros redactores cuentan con la revista de fútbol Líbero y la publicación on line sobre e-books Encubierta.

Son muchas las sillas vacías en las redacciones desde la crisis, y muchos que abominan sobre el estado (¿de putrefacción?) del periodismo y los medios. Sin embargo, esta profesión (necesaria, válgame) sigue en pie, sustentada por proyectos de profesionales como los que respaldan estos medios, que no se han rendido y han puesto neuronas a las dificultades.

Foto: NS Newflahs