Día veinte del mes. Nos llega un gasto inesperado y nos sería de gran ayuda disponer de un adelanto de nuestra nómina. No sabemos si es posible tenerlo, ni cuánto se nos permite pedir, y acudir a nuestro jefe para preguntarle nos resulta un tanto incómodo, así que lo mejor es acudir a la ley. El artículo 29 del Estatuto de los Trabajadores dice que “el trabajador y, con su autorización, sus representantes legales tendrán derecho a percibir, sin que llegue el día señalado para el pago, anticipos a cuenta del trabajo ya realizado”. Es decir: sí, tenemos derecho a pedir un anticipo de salario. Pero veamos algunos detalles a tener en cuenta a la hora de pedir este adelanto.

Condiciones a la hora de pedir un anticipo de salario

Una vez que sabemos que es posible pedir un anticipo salarial, es importante conocer algunos datos en relación con cuánto dinero pedir, cuántas veces y a quién dirigirse. Ante todo, puesto que se trata de una petición puntual que surge de una falta de liquidez ante una situación específica, pero que a la vez implica cierta inmediatez, la empresa debería conceder el adelanto sin ningún inconveniente y con rapidez. Eso sí, es importante tener en cuenta que se trata de un derecho excepcional, y que no se puede convertir en un hábito, pues este proceso supone para la empresa un reajuste económico, por lo que podría mostrar reticencia e incluso exigir una justificación. También es importante saber que la ley establece anticipos conforme a la nómina mensual y no, por ejemplo, conforme a las pagas extras.

Pedir un anticipo

Con respecto a cuánto dinero se puede pedir, la normativa no establece una cuantía concreta, aunque sí un límite: el trabajador solo tiene derecho a un adelanto del trabajo ya realizado y no del futuro, por lo que no es posible pedir un adelanto de nóminas futuras. Es decir, si pedimos un anticipo de salario el día veinte, solo podremos percibir el correspondiente a los diecinueve días anteriores.

¿Y a quién se lo pedimos? Esto dependerá en gran medida del tipo de empresa y su tamaño: puedes acudir directamente a tu jefe o a la persona encargada, o escribir al departamento de recursos humanos. Esto último, sobre todo en las empresas más grandes y con más categorías de empleados).

A tener en cuenta: los convenios colectivos

Sin embargo, puesto que la normativa general no es extensa en cuanto a este asunto, son los convenios colectivos los que han acabado estableciendo regulaciones específicas. De esta forma, tanto el trabajador como la empresa saben a qué condiciones acogerse con respecto al anticipo salarial. Esto no tiene por qué ser negativo, pues de hecho establecen la ventaja de poder solicitar préstamos.

Cada convenio colectivo es diferente, pero, por ejemplo, el de Madrid establece que el personal con un año de antigüedad puede solicitar un anticipo sin intereses de hasta cinco nóminas, aunque en circunstancias concretas como el fallecimiento del cónyuge, internamiento hospitalario, asistencia médica, etc.

Por tanto, a modo de resumen, es posible por ley pedir un adelanto de nuestra nómina ante un apuro económico puntual, aunque solo percibiremos lo trabajado hasta el momento y no es recomendable reincidir en la petición. Asimismo, los convenios colectivos han establecido regulaciones específicas, por lo que es aconsejable consultarlos para conocer los detalles de anticipos de salario e incluso préstamos ante circunstancias muy excepcionales.