Imagina que, una vez superado todos los procesos de la selección para un puesto determinado, el departamento de recursos humanos te comunica que a partir de tal día quiere contar contigo. Tu reacción ante esta situación es de sorpresa, alegría, euforia y un largo etcétera.

Sin depender de la situación personal que te encuentres en el momento, cuando te llegan noticias esperanzadoras como es conseguir un trabajo, una vez alcanzado este pequeño éxito personal y profesional. Tienes que centrar toda tu atención en realizar las tareas y funciones que tienes a tu cargo. Es fundamental dar el 100% y con actitud positiva, porque créeme, si lo haces bien y termina la empresa contenta por contigo, su confianza será fortalecida hacia a ti y contarán contigo las veces que la empresa demande personal a cubrir.

Las personas necesitan una pequeña preparación de cara a afrontar sus tareas con facilidad. Por esa razón, las empresas que se preocupan en las personas tienen la preocupación de dar una pequeña formación para afrontarlos, es una tendencia al alza en muchas empresas, especialmente en las grandes empresas. Cuando empieces a trabajar en el puesto de trabajo, harás pequeñas tareas para ir adaptándote, con el paso del tiempo, irás aumentando el número de tareas y responsabilidades. Cuando se empieza en un nuevo trabajo existe un periodo que se llama “periodo de prueba” que está en vigor en todos los contratos laborales.

En estas circunstancias, las personas contratadas recientemente van a escuchar todo tipo de rumores, tanto del entorno de la empresa como de lo que haces dentro del puesto de trabajo. Personalmente, yo he pasado por esas circunstancias, y si hay algo que pueda aconsejar es no hacer caso… oídos sordos ante cualquier rumor que se vaya haciendo porque lo primero que vas a conseguir es desconcentrarte. Pero si viene un compañero aconsejándote sobre algún aspecto que hagas mal, lo que tienes que hacer es tomar nota y que no lo vuelvas a hacer.

Piensas que vas a tener una competencia brutal dentro de la empresa. Mientras tú estés descansando, alguien va a estar trabajando en el mismo objetivo. Si no estás dispuesto a hacerlo, simplemente no has sido sincero contigo mismo y esa meta que te habías propuesto no es la que quieres llegar, quizás no es el objetivo al que querías llegar. Porque si lo hubiera sido te habrías esforzado rindiendo al máximo, y estarías dispuesto a trabajar todos los días como si fuera el último día, como si tuvieras mucha gente gritándote lo que tienes que hacer.

Nadie mejor que tú puedes decidir qué es lo que quieres hacer y qué es lo que vas a hacer y sobre todo tener mucha paciencia. Las cosas requieren tiempo de dedicación y muchísimo esfuerzo y como no estés dispuesto a hacerlo te vas a quedar en esa mediocridad de pensar en “bueno, lo podría haber conseguido, pero jamás llegué”.

Y como mencioné antes, el esfuerzo en el talento, obtiene su recompensa. Si lo consigues y la empresa toma nota de todo lo que has hecho y dejas buena situación en la empresa, quien sabe si dentro de un tiempo a corto, medio o largo plazo promocionarás, porque estás en una empresa que fomenta el desarrollo de la carrera profesional.