Las emociones entran en juego durante nuestro aprendizaje. Conseguir una buena gestión emocional prepara al cerebro para lo que se llaman las funciones ejecutivas, como la atención o la flexibilidad mental. Esta plasticidad del cerebro es muy necesaria para la adquisición de conocimientos y también para desechar prejuicios que impiden abrir la mente a las novedades.

La inteligencia emocional nos permite hacer una buena gestión de sentimientos y emociones a través de mecanismos como el autocontrol y la empatía, pero se tienen que dar las condiciones. El cerebro puede entrenarse para facilitar el aprendizaje.

Gestión emocional para el aprendizaje

Por este motivo, expertos en aprendizaje están introduciendo en el aula técnicas como mindfulness, que consiste en centrar la atención en el momento presente y conseguir calmar la mente. La atención cada vez está más dispersa, saltando entre las diferentes ventanas abiertas al mundo, dedicándose a tareas múltiples de forma simultánea, lo que impide un óptimo escenario de aprendizaje y es fuente de estrés, enemigo declarado de la adquisición de conocimientos. Por esta razón, preparar las condiciones para el aprendizaje puede ser un buen método para instalar en las aulas.

Además, estas técnicas no solo vienen en ayuda de los alumnos en su proceso de aprendizaje, sino que también contribuyen a que los docentes alejen el estrés y tengan una actitud positiva en el aula.

Se trata de hacer un entrenamiento consciente de la mente que permita:

  • Generar una autoconciencia a través de la autoexploración de emociones
  • Gestionar las emociones, lo que ayudará en la resolución de conflictos
  • Entrenar la empatía para favorecer conductas altruistas y la compasión
  • Practicas conductas que favorezcan lo social, imprescindible para trabajar de forma colaborativa

Diversos estudios en niños y adolescentes de todas las edades están demostrando que la práctica de esta técnica integrada en el aula mejora las competencias tanto cognitivas como emocionales, por lo que favorece el aprendizaje.

Algunas técnicas en mindfulness

Entre las actividades relacionadas con esta práctica está la creación de un espacio dentro del aula donde apaciguarse y recuperar el equilibrio interior, lo que llaman el “rincón de la paz”. Es una forma de reconocer que hay emociones que dificultan el encuentro con los demás, y que cuando las detectamos en nosotros hay que gestionarlas para restablecer la paz interior y poder volver participar en la clase.

Otra consiste en el escaneo corporal. Además de la conciencia corporal, este análisis de nuestro cuerpo ayuda a saber desde qué punto emocional se parte, y es importante para ser consciente de si se está en un buen momento o detectar si se necesita recurrir a alguna técnica para mejorar el estado anímico.

Según los expertos en aprendizaje, la reforma educativa pasa por tener en cuenta los aspectos emocionales durante la adquisición de conocimientos, sobre todo en edades tempranas donde el cerebro es muy maleable.

Os dejamos un video donde se explican estas técnicas y se entrevista a la experta en aprendizaje social y emocional Linda Lantieri.