Todos los comienzos de año nos replanteamos nuevos objetivos. Una tarea pendiente puede ser complementar la formación teórica que hemos recibido con formación especializada de tipo más práctico que haga aterrizar en el mundo laboral los conocimientos adquiridos. También puede interesarnos actualizar nuestros conocimientos con las novedades del sector o buscar la posibilidad de contactar con otros profesionales para ampliar nuestra red. Si este es nuestro caso, nos encontramos a la búsqueda de estudios de posgrado como buen propósito de Año Nuevo.

Las adaptaciones al contexto europeo, el surgimiento de nuevos ámbitos de investigación y de nuevas profesiones hace que las titulaciones de posgrado estén en continuo cambio. Hemos elaborado un recorrido por los diferentes tipos de estudios de posgrado para daros una visión global de esta formación.

Doctorado

Es el máximo nivel académico que podemos conseguir. El doctorado es un proyecto de investigación sobre un tema original que añada un plus de conocimiento a la materia en la que se investiga. Dependiendo de si nos vamos a dedicar a ella de forma parcial o a tiempo completo puede llevarnos de tres a cinco años. Culmina con la defensa de la tesis, que es la exposición del trabajo realizado e implica el reconocimiento como igual dentro de la comunidad universitaria. Es necesaria la previa obtención de un máster oficial que junto con la propia investigación constituyen el programa de doctorado. Si quieres dedicarte a la docencia en la universidad o a la investigación, esta titulación será la más recomendable.

El siguiente nivel académico lo constituyen los másteres. Los estudios de máster se caracterizan por profundizar en aspectos específicos de una materia. Dependiendo de su tipología, pueden poner el foco en la investigación, en las necesidades del mercado laboral y la sociedad o en la acreditación para el desarrollo de una determinada profesión. Para acceder a un máster es necesario estar en posesión de un título de grado o equivalente aunque en ocasiones una dilatada experiencia laboral en la materia puede hacer que se nos brinde el acceso igualmente. Su duración oscila entre 60 y 120 ects (créditos europeos –European Credit Transfer System–). Podemos clasificarlos dependiendo de sus características en oficiales o títulos propios.

Másteres oficiales o universitarios

Se trata de estudios mediante los que se consigue una formación especializada homologada, por tanto, es convalidable y acorde al Espacio Europeo de Educación Superior (EEEC).

Se pueden desarrollar en una extensión mínima de 60 créditos y una máxima de 120. Para ejercer algunas profesiones se requiere de una especialización posterior. Es el caso de abogados, psicólogos clínicos, profesores de secundaria, ingenieros de montes y hasta 185 profesiones más. Para ello es necesaria la obtención de un máster oficial habilitante.

Títulos propios

Estos títulos carecen de homologación oficial y su validez está garantizada por la entidad que los oferta. No son títulos exclusivos de las universidades. Puede que se impartan en instituciones no universitarias o en un consorcio de varias entidades. Los títulos propios de máster están orientados sobre todo al mercado laboral. Estas enseñanzas propias permiten a las universidades o instituciones académicas responder a la demanda social de formación especializada en los distintos campos de conocimiento que generalmente no está incluida en las titulaciones oficiales. La ventaja de esta titulación es que no tiene que responder a rígidos criterios de adecuación formal por lo que se adapta con gran flexibilidad a las nuevas competencias.

Si queremos tener un perfil muy concreto sobre una materia o perfeccionamiento en alguna área, puede interesarnos un título de especialista o de experto. Los requisitos para la obtención de estas titulaciones no son tan estrictos y pueden acceder a ella tanto titulados de grado o equivalente como profesionales o diplomados. La duración es menor que en el caso de los máster y puede completarse con entre 20 y 30 ecst.

MBA

Si tu formación está relacionada con las finanzas y con la gestión y administración de empresas es casi imprescindible que te plantees cursar un MBA (master in business administration). Son programas de posgrado especializados en gestión y administración de empresas y/o temas económicos y administrativos.

A la hora de elegir los estudios de posgrado debemos investigar sobre las posibilidades de inserción laboral que nos ofrece, el prestigio de la titulación, el centro que lo imparte y la reputación de los profesores, así como la calidad de las prácticas que oferten y cómo vamos a afrontar su pago. Los estudios de posgrado nos pondrán en contacto con personas afines a nuestros intereses con las que podremos crear lazos profesionales y desarrollar una carrera muy satisfactoria.