La educación universitaria reduce el riesgo de caer en el paro. Esta es una de las conclusiones que señala el estudio que acaba de publicar el MECD, Datos y cifras del sistema universitario español. Quizá por este motivo el número de matriculados en la universidad es el mayor de la historia, con cerca del 30% de las personas entre 18 y 24 años.

Menos graduados, más posgraduados

El aumento ha sido progresivo desde el curso 2005-06, en el que se matricularon un 23,9%.

Sin embargo, este curso escolar 2014-15 se ha producido un dato llamativo respecto al curso pasado. Ha descendido el número de estudiantes matriculados en estudios de grado (3,9%) y aumentado el número de estudiantes matriculados en posgrado (13,18%). Desde el ministerio explican que se debe a dos motivos. El primero es que la población de referencia, es decir, las personas en edad de estar matriculadas en este tipo de estudios (18-24 años) ha descendido. El segundo es que hay una mayor rotación de estudiantes, ya que con el plan Bolonia el periodo de vida universitaria es menor.

En contra de la opinión de los sindicatos, el incremento de las tasas universitarias no ha contribuido a que el número de matriculados haya adelgazado, ya que el aumento de los importes de matrícula respecto al año pasado fue del 0,3%.

Universidad y empleo

Además de las cifras relativas a número de estudiantes, nacionalidad, edad o tesis presentadas, el informe por primera vez se ha ocupado de la empleabilidad de los graduados. Estas son algunas de las conclusiones:

• El impacto de la crisis sobre el empleo no ha sido igual de devastador para los universitarios que para el resto.

• El total de parados en 2007 fue del 8,2% y en el 2013 del 26,1%.

• La población universitaria (no posgrado) pasó de una tasa de paro del 5,3% en 2007 al 16,2% en 2013.

Pública y privada

Otro apunte relevante es la diferencia entre las universidades públicas y privadas. Siguiendo la cadencia: al año siguiente, a los dos años y a los cuatro, las universidades públicas tienen una menor tasa de afiliación (porcentaje de egresados universitarios que están en alta en la Seguridad Social) que las privadas en el primer año. Las públicas colocan al 42,1% de sus licenciados frente al 52,9% que emplean las privadas a sus egresados.

Desde el estudio se ofrecen los siguientes motivos: en la universidad pública existen estudios con una baja tasa de afiliación que en la privada solo existe anecdóticamente. Por otro lado, un gran número de universidades privadas proceden del ámbito empresarial y las probabilidades de estrechar lazos con el mercado laboral son mayores. La universidad pública tradicionalmente es más fuerte en investigación, pero la privada ofrece una mayor empleabilidad.

Por áreas de conocimiento

Poniendo la lupa en las áreas de conocimiento, la tasa de afiliación se ve afectada de manera desigual dependiendo del campo de conocimiento que se elija. La tasa de afiliación al cuarto año de haber finalizado los estudios en ciencias sociales y jurídicas es del 54,3%. Este dato está muy por debajo de la media, que se sitúa en el 64,4%. El caso contrario ocurre con las ciencias de la salud, que presentan una tasa de afiliación del 71,4% al finalizar el mismo periodo.

Y por último, un dato no por más conocido menos llamativo. Prácticamente uno de cada cuatro graduados a los cuatro años de haberse titulado está en un puesto que no requiere formación universitaria. Solo el 50% de las personas que están afiliadas a la seguridad social y que han conseguido graduarse consigue un trabajo acorde al grupo de cotización al que pertenece.