Esta ha sido una de las conclusiones más destacadas de la Encuesta Anual Laboral (EAL). Pese a que la temporalidad continúa representando una importante lacra para el empleo en España, la situación ha mejorado con respecto a hace cuatro años.

Se trata de la cuarta EAL que lleva a cabo el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Su objetivo es informar sobre cómo se comportan las empresas en materia laboral. Por ejemplo, qué medidas administrativas adoptan ante los cambios económicos o qué directrices tienen pensado tomar en sus previsiones.

Las intenciones y los hechos no siempre se corresponden

Una de las preguntas que se les plantea en la encuesta a los empresarios es su respuesta ante una demanda de trabajo. El 37,9% recurriría a la contratación indefinida, mientras que en 2013 este porcentaje se reducía considerablemente. Tan solo el 19,3% tenía pensado hacerlo.

La realidad, según datos del INE, no refleja una puesta en práctica tan optimista. En 2013, del total de contratos que se firmaron, tan solo el 7,7% fueron indefinidos. Los últimos datos proporcionados por este organismo, relativos a los tres pasados trimestres del año, reflejan un porcentaje más alto de contrataciones indefinidas, sí, pero no se da un gran salto, como los buenos propósitos apuntan. Actualmente este porcentaje se sitúa en el 9%.

Dentro de las empresas que prevén un aumento de plantilla, la intención de contratar a indefinidos se refiere a directivos y personal con titulaciones superiores, mientras que los puestos de operarios o personal menos cualificado serían contratados, principalmente, de manera temporal.

Cuando en 2013 se propuso la realización de esta encuesta, se argumentó que recogía una serie de datos técnicos en materia laboral de las empresas que no ofrecía ninguna otra. Las voces más críticas vieron esta herramienta como una manera de avalar la polémica reforma laboral de 2012.

Encuesta Anual Laboral

Otras prácticas empresariales que refleja la EAL

La flexibilidad laboral es otro de los aspectos que estudia la Encuesta Anual Laboral. Bajo este concepto, se incluyen medidas como reducir el sueldo o la forma de remunerarlo, reajustar el horario o reducir la jornada, cambiar de puesto o de zona geográfica o incluso la suspensión de contrato, entre otras.

Dos datos relevantes se presentan con respecto a este apartado. En principio, el 27,2% de las empresas aplicaron medidas de flexibilidad interna en 2016. Pero no todas por igual, este porcentaje aumenta considerablemente cuanto mayor es la empresa. Así, el 54,3% de las empresas de 500 trabajadores o más aplicaron este tipo de regulaciones.

También se les pregunta a los empresarios por la forma en la que determinan los salarios y las condiciones laborales. Para la gran mayoría, el 84,5%, el convenio colectivo es un documento bastante relevante a la hora de establecer el salario de un trabajador nuevo en la empresa. El 74,3% opina que se adapta bastante o mucho a sus necesidades.

La EAL analiza además la formación y las habilidades que las compañías consideran clave. El trabajo en equipo es la competencia que más se valora, seguida de la atención al público o el trato con clientes y de la resolución de problemas. Durante 2016, ocho de cada diez empresas proporcionaron algún tipo de formación a sus trabajadores. La principal competencia que pretenden mejorar a través de la formación es la de aprender técnicas específicas del puesto de trabajo.