Así lo recoge un estudio reciente: el 37,6% de los universitarios titulados desempeñan funciones por debajo de su cualificación. Paradójicamente, mientras los egresados trabajan en puestos para los que no se requiere la preparación que tienen, a las empresas les cuesta encontrar talento cualificado. ¿Hay alguna manera de conjugar este desajuste?

El mencionado estudio se trata del Informe CYD 2018. Ha sido elaborado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo, y su objetivo es analizar la situación actual de la universidad. En concreto, para determinar si esta resuelve la demanda de talento cualificado que se requiere desde la empresa privada.

La sobrecualificación afecta a universitarios y no universitarios

El Informe CYD compara cifras de sobrecualificación con otros países. España se sitúa en el primer puesto, por delante de países como Chipre o Grecia, y supera en muchos puntos la media europea, que está en el 23,4%. Tal como apuntábamos al inicio, el 37,6% de los titulados en universidades españolas está desempeñando tareas que no son de alta cualificación. Es decir, no pertenecen a grupos de personal gerente o de dirección, técnicos y profesionales científicos e intelectuales, o técnicos y profesionales de apoyo.

Pero la sobrecualificación no solo afecta a egresados universitarios. Según el último Informe Infoempleo Adecco, casi la mitad de los candidatos encuestados considera que su puesto de trabajo está por debajo de su cualificación o formación. De hecho, hasta el 54,9% desempeña un puesto que no está relacionado con lo que ha estudiado. Esto afecta directamente a las ganas con las que se va a trabajar. Casi el 60% de los profesionales declara que no está motivado con el puesto de trabajo porque está por debajo de su cualificación o formación.

un tercio de los universitarios realizan trabajos por debajo de su cualificación

Integrar las ganas de encontrar un empleo cualificado con las de encontrar talento cualificado

Según el Informe Infoempleo Adecco, la segunda mayor dificultad que se les presenta a las empresas en el mercado laboral actual es la gran dificultad de encontrar talento cualificado. Unámosle a esto que, entre las vacantes que requieren estudios especializados, las que piden una titulación universitaria alcanzan el 46,9%. Por último, sumemos el descontento y la falta de ocupación que tienen los titulados universitarios sobrecualificados. Este panorama debería cambiar, pues se está desaprovechando talento que podría requerirse en el mercado laboral.

Una de las sugerencias del Informe CYD es que la universidad trabaje codo con codo con la empresa. El modelo de Formación Dual podría trasladarse a los planes de educación superior y que los estudiantes combinaran sus estudios con prácticas en una empresa.

Otra propuesta es que los proyectos de investigación se desarrollen en la empresa privada o en la Administración, pero no en la universidad. Quizá si se llevara a cabo estos propósitos, la independencia de la investigación académica y la calidad de la docencia en los centros de educación superior se vería comprometida. Sin embargo, son propuestas que, sin que sean llevadas al extremo, pueden solucionar en parte la sobrecualificación de los candidatos y la dificultad de encontrar talento cualificado por parte de las empresas.