Este es un buen dato: un 15% de la población española participa en alguna acción de voluntariado, es decir, unos 6 millones de personas en nuestro país colaboran con alguna causa humanitaria. Según los datos que maneja el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, España es el sexto país europeo en número de participación de voluntarios y parece que su número va en aumento.

Los universitarios son grandes solidarios

Dentro de la población que realiza acciones de voluntariado, los universitarios son un colectivo muy relevante. Así lo afirma un reciente informe de la Fundación Mutua Madrileña, III Estudio sobre Voluntariado Universitario. En concreto, se calcula que un tercio de los españoles más solidarios son universitarios.

Haciéndose eco de este aumento de las inquietudes de los estudiantes por la acción social, las universidades han incrementado en un 75% las actividades de voluntariado en sus centros. Según el informe de Mutua Madrileña, las universidades que desarrollan más tareas solidarias son las de Gerona, Málaga y Santiago de Compostela, y las que más estudiantes voluntarios aglutinan son las de Barcelona, Santiago y Málaga.

Las titulaciones de ciencias sociales y de la salud, un buen nicho de voluntarios

Ser mujer y estudiante de Ciencias Sociales o de la Salud es el perfil más repetido entre las personas que emprenden acciones altruistas. Pero el reconocimiento de la labor realizada no resta ni un ápice de altruismo.

Las ONG creen que es necesario que se aumente este reconocimiento entre la comunidad universitaria y piden la colaboración de estas organizaciones para apoyar esta labor necesaria a través de un mejor sistema de conversión de tiempo dedicado en créditos. Actualmente, la media de créditos que se pueden obtener a través de labores de voluntariado es de un máximo de seis, dependiendo de las horas que se dedique y del centro.

Nueva Ley del Voluntariado

Este aumento del número de voluntarios ha impulsado también la aprobación de una nueva Ley del Voluntariado el pasado 14 de octubre. Las novedades que se introducen tienen que ver con los cambios que se han producido en las formas y ámbitos en el voluntariado. Estas son algunas de las más destacadas:

  • Nuevas formas de voluntariado. Las que se desarrollan para acciones concretas y sin necesidad de estar integrado dentro de un programa o las que tienen que ver con colaborar on-line, como la difusión de las acciones por redes sociales, o el trabajo telemático, que no requieren presencia física.
  • Ámbitos de acción. Se reconoce la ampliación de los ámbitos de actuación. El voluntariado podrá ejercerse en otras organizaciones como las empresas, las universidades o la Administración pública.
  • Mayor reconocimiento y protección. Favorecimiento del trabajo voluntario en trabajadores y estudiantes. No podrá alegarse como causa de despido la participación en labores de voluntariado y se podrán desarrollar fórmulas de reconocimiento académico en las universidades para los estudiantes solidarios.

La solidaridad es algo que beneficia a todas las partes, tanto quien la promueve como quien recibe sus efectos. Además de mejorar nuestras competencias para tener un mejor acceso al mundo laboral, desarrollar empatía y solidaridad mejorará el resto de las facetas de nuestra vida y la de los demás.