Se han llevado a cabo numerosas medidas para incentivar el emprendimiento, pero ¿realmente han calado en la población? El 67% de los trabajadores opina que no se da suficiente apoyo a las nuevas iniciativas. Los puntos más flacos que conducen a formarse esta idea tienen que ver con el papeleo, las finanzas y el acceso al crédito. La falta de ganas de emprender se une al amplio fracaso de las startup durante el primer año. ¿Es posible levantar las ganas de montar un negocio?

El estudio Randstad Workmonitor del primer trimestre de 2017 ha analizado las respuestas de trabajadores de 34 países. La mala impresión de los españoles sobre la creación de nuevas empresas está 12 puntos por encima de la media europea. El 55% de los trabajadores europeos considera que no se da suficiente apoyo a la creación de nuevas empresas. Los más escépticos son los griegos, con el 80%; les siguen los italianos y los españoles, que arrojan el mismo porcentaje de trabajadores desencantados, siete de cada diez.

Qué razones mueven a una persona al emprendimiento

Montar un negocio y mantenerlo no es fácil ni en España ni en ninguna parte del mundo. Aunque es evidente que en países como Estados Unidos o Reino Unido el apoyo es considerablemente mayor y esto se refleja en la opinión de sus trabajadores. Solo cuatro de cada diez empleados ingleses opina que no se da suficiente apoyo a la creación de startups. Entre los estadounidenses, el porcentaje de trabajadores críticos se rebaja hasta tres de cada diez.

Tal como señala el estudio, los trabajadores son conscientes de dónde residen las principales dificultades: los trámites que se exigen a la hora de regular una empresa, acceder al crédito o financiación y solventar toda la burocracia que supone iniciar y mantener un negocio.

Por otro lado, entre los inversores es conocido el dato de que el 80% de las nuevas iniciativas fracasan durante el primer año de andadura. Es un riesgo muy alto, aunque, si su inversión recala en una idea con éxito, los beneficios son verdaderamente rentables. En cualquier caso, este hecho demuestra que no solo es difícil montar una empresa, sino que además hay que poder mantenerla.

De hecho, cuatro de cada diez autónomos encuestados en el último Informe Infoempleo-Adecco reconoce que la única razón por la que se decidieron por el autoempleo fue la necesidad y hasta el 65,5% de ellos dejaría su negocio por un empleo por cuenta ajena si tuviese la oportunidad. Las principales dificultades que señalan son las elevadas cargas sociales y administrativas, la alta fiscalidad, encontrar clientes, la competencia desleal y la economía sumergida, y en quinto lugar, la dificultad para conseguir financiación.

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Reforzar la imagen y las condiciones de los emprendedores

La cultura del emprendimiento no lleva demasiado tiempo instalada en la mentalidad española. En el ámbito universitario, con la llegada del Espacio Europeo de Educación Superior, se comenzó a promover esta práctica como una vía más del desarrollo de una carrera profesional. También se ha introducido en los estudios de secundaria y formación profesional. Sin embargo, se requieren generaciones para que se interiorice.

Aparte, si se quiere afianzar esta forma de labrarse una trayectoria profesional, las medidas que se implanten deberían tener amplia difusión. Los canales de comunicación con los posibles emprendedores han de ser claros y estables. ¿Conoce la población las ayudas que hay a su alcance para montar un negocio? ¿Cuáles son los trámites iniciales, a qué formas de financiación pueden recurrir y a qué burocracia van a tener que enfrentarse? ¿Hay medidas que apoyen los primeros pasos del emprendimiento? ¿Están suficientemente difundidas entre los emprendedores?

Aunque es importante que se divulgue lo que ya existe, esto no mejorará por sí solo las condiciones de los emprendedores. Para ello lo necesario es ampliar y reforzar las medidas actuales. Si se trabaja en mejorar estos dos cauces, la imagen de la población activa sobre el emprendimiento también mejorará y poco a poco se irá generando un tejido de emprendedores cada vez más resistente.