La crisis ha obligado al sector de la seguridad privada a reinventarse. Para Alicia Gómez de Hinojosa Guerrero, Jefe Nacional de Gestión del Talento en Securitas Seguridad España, es necesario contar con nuevos perfiles profesionales que tengan una elevada capacitación en el ámbito de las nuevas tecnologías aplicadas a la seguridad y, sobre todo, que sean capaces de adaptarse a los cambios que está experimentando este sector. En su artículo para la serie “Los Responsables de RRHH opinan” asegura que el futuro está en combinar personas y tecnología.

 

securitas_alicia-gomez“La crisis nos ha obligado a reinventarnos y ofrecer soluciones de seguridad eficientes y de calidad a través de la combinación de personas y tecnología”

 

El sector de la seguridad privada se ha caracterizado, tradicionalmente, por ser un sector intensivo en mano de obra, razón por la cual los cambios en el volumen de negocio afectan, en gran medida, a la generación de empleo en el sector. Así pues, la situación de crisis que se ha vivido en estos últimos años, y que ha supuesto desde el 2009 un decrecimiento progresivo de dicho volumen de negocio, ha disminuido notablemente la capacidad de generación de empleo en el sector.

No obstante, dicha situación de crisis nos ha obligado a reinventarnos, a ser más competitivos a través de los avances en las nuevas tecnologías y, sobre todo, a ofrecer soluciones de seguridad eficientes y de calidad a través de la combinación de personas y tecnología. Además, las nuevas amenazas en el ámbito de la seguridad, la evolución de las necesidades de nuestros clientes y nuestro aumento de responsabilidad en la colaboración con los cuerpos y fuerzas de seguridad pública en la defensa de los derechos y legítimos intereses de los ciudadanos, nos empuja hacia la necesaria evolución de los perfiles de los profesionales de nuestro sector.

Nuevos escenarios

En el año 2015 el sector inició un proceso de recuperación y, consecuentemente, un incremento en su capacidad de generación de empleo; no obstante, los cambios que se derivan de los años anteriores son imparables y ello conlleva un nuevo escenario en la captación, desarrollo y fidelización de nuestro personal.

Necesitamos diferentes tipologías de profesionales (vigilantes de seguridad, técnicos de sistemas de seguridad, operadores de centrales de alarmas, ingenieros de sistemas, directores y jefes de seguridad, etc.) con una elevada capacitación en el ámbito de las nuevas tecnologías aplicadas al sector de la seguridad, que sean especialistas en los diferentes sectores estratégicos con capacidad para dar una respuesta diferenciada en función de las necesidades de cada uno de nuestros clientes, que entiendan la seguridad desde una perspectiva integrada (personas + tecnología) y que, sobre todo, sean capaces de adaptarse a los cambios que el sector está experimentando, y que posiblemente sigan incrementándose en los próximos años.

Una mayor cualificación profesional

Estamos convencidos de que gran parte de la respuesta a las nuevas necesidades del sector, además de los programas de gestión del cambio que desde algunas empresas ya estamos realizando, se encuentran en el incremento y la mejora de los programas de formación, tanto en el ámbito de las cualificaciones profesionales como de la formación profesional reglada y los estudios universitarios. Por ello, estamos inmersos en varios procesos de colaboración con Ministerios y otras entidades responsables del desarrollo de dichos programas.

A tal efecto, tenemos ante nosotros el reto de atraer, desarrollar y fidelizar a los profesionales con las competencias necesarias para enfrentarnos a los nuevos escenarios del sector de la seguridad privada. Necesitamos que los profesionales del futuro sean personas capaces de adaptase a entornos de trabajo donde el cambio sea una constante; el aprendizaje, una herramienta para la continua empleabilidad; y la creatividad y la innovación, la mejor garantía de competitividad.