Ya sabemos que si eres becario en la cocina de un restaurante Michelín, igual aprendes mucho, pero también tendrás que partirte el lomo sin ver ni un euro. La situación del stagier que se ha denunciado últimamente es una de las más extremas. No es la que sufren todos los becarios, pero su estatus en general necesita mayor reconocimiento y apoyo. Conseguir el primer empleo no tiene por qué suponer un calvario y debe garantizarse una transición adecuada desde los estudios.

Está claro que, sin experiencia laboral, el rendimiento productivo no va a ser el mismo. Sin embargo, la carga de esta “pérdida” no la debería soportar únicamente el becario. La sociedad necesita trabajadores cualificados y, para conseguirlo, muchos profesiones han de pasar por un periodo de transición al empleo.

Las condiciones de los que están de prácticas no son precisamente para echarse a reír, ya hemos comentado en otras ocasiones la lucha de los becarios. Sin embargo, nos vamos a ayudar de un poco de humor para hacer una foto fija de lo que está sucediendo. Extraemos del informe La experiencia de los becarios en la Unión Europea, publicado por la Comisión Europea, los datos representativos de la realidad de este colectivo.

O no te pagan…

El 58% de los becarios no reciben ningún salario. Completar un número de horas de prácticas curriculares, es decir, necesarias para conseguir una titulación, es muy digno. Pero ¿en qué condiciones? Lo suyo es que se siga considerando al becario como un integrante que se está formando, no como un trabajador que debe sacar la misma producción que otros empleados. Si la empresa no está dispuesta a asumir esto, no debería acoger a becarios.

Becarios sin sueldo

… O, si te pagan, no te da ni para pipas

Para un 70% de los becarios, la remuneración de su beca no es suficiente para cubrir los gastos más básicos. Hablemos de otro tipo de prácticas, las extracurriculares. No se hacen para conseguir una titulación, sino para adquirir experiencia. Sin embargo, ya hay modelos de contrato que persiguen esta finalidad, los de formación y los de prácticas. Los becarios en esta situación deberían formalizar su relación con la empresa con un contrato y cobrar un sueldo regulado.

Becarios mal pagados

Al final, adiós muy buenas

Solo el 33% de los trabajadores españoles en prácticas recibieron una oferta de trabajo después de terminarlas. Es decir, quien se lo tome como una oportunidad para quedarse en la empresa, tiene que ser consciente de ese dato. No por ello hay que desaprovechar la oportunidad de aprender a hacer bien una labor profesional y dejar un buen recuerdo, pues eso siempre reporta beneficios a la trayectoria profesional.

Becarios sin contrato

Todo sea por aprender y llenar el CV

Pese a los inconvenientes, no es que no haya alumnos dispuestos a ser becarios. La motivación de la mayoría es aprender a desenvolverse en el mundo laboral y adquirir una experiencia que podrán añadir al CV. Esta línea de más en su perfil los distinguirá entre otros candidatos que partan de cero. Sin embargo, esta realidad no debería ocultar la desprotección que sufre este colectivo.

Mejorar el CV

Mejorar la situación de los becarios no solo es posible, sino que además es necesario. Garantizar una transición justa al empleo es un deber social que reportará un gran beneficio: trabajadores más motivados y mejor cualificados.

Debemos hacer lo posible por que dentro de unos años no se entienda la gracia de parodias como esta: