Durante el pasado debate sobre el estado de la nación, Rajoy anunció una serie de medidas de orden social, algunas de las cuales suponen un incentivo para aumentar el empleo. Ya han sido aprobadas en Consejo de Ministros varias de estas iniciativas: la reestructuración de la deuda a personas físicas, la tarifa reducida de la Seguridad Social para contratos indefinidos y la ayuda a autónomos que tengan que conciliar. Te contamos cuáles son los puntos principales de cada una de ellas.

Reducción de la tarifa a la Seguridad Social

Los nuevos contratos indefinidos contarán con una bonificación extra. Los primeros 500 euros del salario no deberán cotizarse a la Seguridad Social. Es decir, las empresas que decidan incorporar en sus plantillas a trabajadores de manera estable estarán exentos de cotizar esta cantidad durante dos años. Las empresas de menos de 10 trabajadores podrán prorrogar la ayuda un año más con una bonificación de 250 euros.

Lo que se pretende es fomentar la contratación de fijos. Para beneficiarse de esta bonificación, la empresa debe mantener el empleo durante al menos tres años.

Esta iniciativa es una continuación de la llamada tarifa plana de los 100 euros de cotización a la Seguridad Social por trabajador fijo. Entrará en vigor el 1 de abril, cuando acabe la actual tarifa plana.

Es importante destacar que la ayuda no afectará a los derechos de prestación del trabajador/a, que se calculará sobre el importe íntegro de la base de cotización.

Ayuda a la conciliación de los autónomos

Está pensada para amparar a los que tengan un hijo menor de 7 años o una persona dependiente a su cargo y no puedan hacer frente a su trabajo. Podrán contratar a un trabajador/a que les sustituya y no tendrán que abonar las cuotas por contingencias comunes a la Seguridad Social durante un año.

El objetivo es que los autónomos se acerquen a los derechos del resto de trabajadores. Es una ayuda que llevan tiempo reclamando los colectivos de autónomos/as.

Si lo que se necesita es cubrir media jornada de trabajo, la bonificación sobre las cuotas se reducirá un 50 por ciento, en lugar del cien por cien.

Reestructuración de la deuda

La finalizad de esta medida es que los emprendedores que no hayan podido sacar adelante el negocio puedan reestructurar su deuda solicitando un acuerdo extrajudicial de pagos. Es una de las iniciativas de la ley de segunda oportunidad.

Los que se acojan a esta disposición podrán agilizar tiempos a la hora de acordar quitas y aplazamientos. Además, con menor coste administrativo.

Si no se llega a un acuerdo con los acreedores, el deudor podrá ampararse en la ley concursal, como hacen las empresas. En el caso de que no se le considere culpable de la suspensión de pagos y una vez haya liquidado su patrimonio, podrá solicitar la suspensión del pago de la deuda, total o parcialmente. Pasados tres años, si no ha conseguido hacer frente a lo que debe y demuestra haber sido un “buen deudor”, podrá solicitar la exoneración total de la deuda.