Desde principios de noviembre y hasta finales de año las mujeres trabajaron sin cobrar un euro en España. Esta afirmación forma parte de la campaña que inició el sindicato UGT a primeros de noviembre para poner de relevancia la desigualdad salarial entre hombres y mujeres.

Según señala la última encuesta publicada por el INE (Instituto Nacional de Estadística) Estructura salarial 2014las mujeres ganan un 14% menos que los hombres. Aunque la brecha de género en el ámbito salarial ha disminuido respecto a 2010 (15,3%), las féminas ganaron 6.000 euros menos de media que los varones durante el 2014.

El gobierno responde sobre la desigualdad salarial

Frente a la evidencia de los datos, las formaciones políticas se han visto obligadas a dar respuesta a esta situación injusta responsable tanto de unas mayores tasas de empobrecimiento femenino por la menor cuantía en la percepción de prestaciones y jubilaciones como en la desigual remuneración de los perfiles mejor pagados. Las mujeres con salarios mayores cobran hasta un 55% menos que sus colegas varones.

Recientemente el grupo parlamentario Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea realizó una pregunta parlamentaria con el propósito de que el ejecutivo se pronunciara respecto a la desigualdad salarial entre hombres y mujeres. Éste declaró su intención de incorporar medidas que obligaran a las empresas a facilitar información periódica a la representación de los trabajadores en las empresas de más de 50 empleados, sobre los salarios diferenciados por género.

El lugar de trabajo origen de salarios desiguales

Pero no solo ser mujer es motivo de desigualdad salarial. El Informe mundial sobre salarios 2016-17 elaborado por la OIT (Organización Internacional del Trabajo) señala que el perfil profesional, las distintas competencias, formación y experiencia no explica bien diferencia salarial. Es decir, cobrar menos no tiene que ver solo con las capacidades profesionales que se tengan sino que además el peso de otros factores como el tamaño de la empresa, el sector de actividad o el tipo de contrato influyen en tener un mejor y peor salario. El lugar de trabajo también es determinante de la desigualdad salarial.

Este informe sobre la situación de los salarios en el mundo afirma que el 10% de los trabajadores que más cobran se llevan el 25% de la masa salarial, mientras que la mitad que menos cobra se reparte solo el 30% del total de salarios. Dicho de otro modo, los trabajadores que menos remuneración reciben cobran 3,5 euros la hora. La hora mejor pagada (que solo la cobra el 1% de la población) se paga a 55 euros de media. Pero el desajuste llega a cantidades desorbitadas cuando se trata de las empresas que mejor pagan. En estas se llega a pagar 60.000 euros al mes o 329 euros la hora.

sueldo mujeres

Propuestas para tener unos salarios más justos

La OIT hace una serie de recomendaciones para mejorar la distribución de los salarios. Afirma que la percepción de salarios injustos en un contexto de crecimiento económico provoca malestar social y genera frustración en la población. Incorporar mejoras en estos ámbitos produciría una disminución de la desigualdad salarial.

  • Salario mínimo. En aquellos países en los que el crecimiento permita un aumento de los costes laborales debería apostarse por un incremento del salario mínimo. En España se ha aprobado recientemente una subida del 8% durante el año 2017.
  • Salarios de máximo nivel. Las empresas deberían estar dispuestas a participar del diálogo social para establecer salarios máximos socialmente aceptables y no dejarlo en manos de una autorregulación que en el caso de algunas empresas no tienen en cuenta esta situación desfavorable.
  • Reducción de la brecha salarial entre hombres y mujeres, que se produce con mayor frecuencia en aquellas empresas con salarios medios elevados.

Los salarios se incrementaron en España por primera vez desde el 2012 un 1,6% (2015), comportamiento similar al que tuvieron el resto de economías de la región (UE). A nivel mundial, el crecimiento salarial pasó de un 1,6 en 2012 a un 0,9% en 2015, una tendencia a la baja que se explica por el parón en el crecimiento de salarios en las economías emergentes, como la china.