¿Vocación o sentido práctico? Seguramente tu corazón te diga una cosa y tu madre la otra. La publicación estadounidense Career Cast selecciona los 200 mejores trabajos en 2012 y los peores también. Un listado que puede servir de referencia a la hora de escoger un camino profesional y su formación previa en este mundo globalizado en el que vivimos.

Los factores para elaborar este ránking se han centrado en el ambiente de trabajo tanto físico como emocional. Desde el esfuerzo corporal o el nivel de estaminas que requiere, el riesgo de vida, el estrés, los niveles de ruido o luz a los que se expone el trabajador, el contacto con el público o el nivel de competitividad.

También se controla el nivel medio de ingresos (y las posibilidades de futuros aumentos salariales) o las oportunidades de crecimiento (posibilidad de ascender de categoría laboral y el nivel de paro al que se expone el trabajador).

Si eres un ingeniero de software o te estás formando para ello, enhorabuena. Es una profesión con un buen salario y una demanda considerable y se coloca en el primer puesto de ranking. Como era de esperar, hay otras labores relacionadas con la informática e internet de gran valía en la actualidad. Entre ellas, la de analista de sistemas informáticos – es decir, crear programas y sistemas para empresas e instituciones- o la de director de publicidad online, ideando campañas exclusivamente para las necesidades y oportunidades de la red.

Ser director de recursos humanos o analista financiero son los mejores empleos “de oficina“, y para los que se decanten por labores relacionadas con la medicina, son los higienistas dentales, los terapeutas ocupacionales y los audiólogos los que mejor lo tienen, según este estudio. Un matemático que aplique sus conocimientos a la mejora de negocios, el desarrollo de la industria de un país o a su educación también se encuentra entre los más valorados.

Siguiendo los parámetros Career Cast, podríamos decir que si lo que quieres es darle un disgusto a tu madre deberías comunicarle que quieres ser periodista. Ocupa dos de las categorías a la cola, diferenciando a los que se centran en medios audiovisuales y los que lo hacen en medios escritos, que lo tienen aún peor. Carniceros, lavaplatos, camareros, leñadores o ganaderos lácteos se encuentran en condiciones de precariedad laboral similares a las del periodismo, que es, además, la única profesión que exige carrera universitaria entre las peor valoradas del listado.

En los puestos medios, que también cuentan y en donde quizá mejor se pueda encontrar un mayor equilibrio entre lo que se exige y lo que se ofrece, se encuentran los de enfermera, recepcionista, ingeniero industrial, psicólogo, fontanero, director de escuela -que no profesor- o arquitecto.