Desde el año 2012, los empleados de hogar deben regularizar su situación. Las ventajas de hacerlo benefician tanto a los asistentes del hogar como a quienes los contratan. Los trámites que hay que seguir son sencillos y, en principio, podrían contar con bonificación en las cuotas a la Seguridad Social. Además, ya hay plataformas on-line que ayudan a resolver algunas gestiones.

El 1 de enero de 2012 el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Empleados de Hogar se integró en el Régimen General como un Sistema Especial. Esto significó un gran paso para el reconocimiento de una profesión donde se cometían numerosos abusos.

Lo más frecuente, todavía hoy, es que una empleada del hogar se haya pasado treinta años trabajando y se jubile sin recibir ninguna compensación por su trayectoria profesional. Aparte, las enfermedades derivadas de su actividad laboral no han sido reconocidas como tales por la Seguridad Social y, por tanto, las bajas e incapacidades se han cubierto con recursos propios, tanto si se disponía de ellos como si no. Tampoco disfrutaban de vacaciones remuneradas ni tenían derecho a paro en caso de quedar desempleadas.

Es cierto que la flexibilidad del trabajo en negro puede resultar a primera vista atractiva tanto para empleadores como para empleados. Por este motivo se calcula que el 30% del sector doméstico en España continúa sin haber regularizado su situación, según un informe de la Organización Mundial del Trabajo. Sin embargo, la desprotección y las injusticias sociales que sufren los trabajadores del sector, unido a los abusos en los acuerdos con los empleadores hace que se cuestione esta la ventaja de esta situación.

El hecho es que actualmente son más de 425.000 los trabajadores afiliados por el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Empleados de Hogar de los 700.000 empleados que se calcula que había anterior a la inclusión de este régimen.

empleadas de hogar internas

¿Quién debe dar o darse de alta en Sistema Especial para Empleados de Hogar?

Tanto empleados como empleadores se enfrentan a duras sanciones si se descubre que mantienen una relación laboral no declarada. La obligación de comunicar esta actividad laboral a la Seguridad Social puede recaer:

  • por un lado, en empleadores que quieran contar con los servicios de un trabajador del hogar. Serán ellos entonces los responsables de tramitar la afiliación y las cotizaciones a la Seguridad Social;
  • por otro, en empleados del hogar que realicen su actividad menos de 60 horas al mes por empleador. Ahora bien, han de haber acordado con este que son ellos los que tramitarán la afiliación a la Seguridad Social. En este caso, el empleado asume también la responsabilidad del ingreso de las cuotas.

Bonificación en las cuotas de la Seguridad Social

Las bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social surgen con la intención de acabar con la economía sumergida que impregna el sector doméstico. Los empleadores tendrían una reducción del 20% en las cuotas que pagan a la Seguridad Social por la persona empleada en el hogar. En caso de ser familia numerosa, la reducción podría alcanzar el 45%.

En principio, estas ayudas se mantendrían durante el presente ejercicio de 2017; sin embargo, en julio esta medida se quedó sin aplicación porque no se previó en los Presupuestos Generales. El Gobierno está estudiando la manera de mantenerla durante todo el año y que se aplique con carácter retroactivo, aunque de momento no se sabe el desenlace.

La obligación de declarar los ingresos

Los empleadores no tendrán la obligación de retener IRPF a los empleados que trabajen en el ámbito del hogar. Sin embargo, los empleados sí deben realizar la declaración de la renta como cualquier trabajador. Es decir, han de hacerla todos aquellos que superen unos ingresos de 12.000 euros anuales o tengan más de un pagador. A los que no se les haya retenido IRPF puede que les salga a pagar en la declaración anual, especialmente si han declarado conjuntamente con su cónyuge.

Lo que la economía colaborativa y otros intermediarios han hecho por el sector doméstico

Tal como apuntábamos al inicio, aunque las gestiones son sencillas, hay intermediarios que se encargan de facilitar aún más las cosas. Los empleadores que solo tienen la intención de contratar un número limitado de horas por periodos irregulares se pueden beneficiar de estas plataformas que les arreglan todos los trámites administrativos y logísticos (adaptarse a un horario, por ejemplo). A los que solicitan más horas y una periodicidad regular, pueden facilitarles modelos de nóminas y de contratos.

Las ventajas que este tipo de plataformas ofrece a los empleados del hogar son, entre otras, poder completar un horario, regularizar su situación y disponer de una estabilidad económica mensual.

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