Un informe de la OCDE sobre las competencias en España indica que casi uno de cada cuatro jóvenes que trabajan lo hace en minijobs de forma involuntaria. También señala como dato preocupante que no se aprovechan las competencias de los que acaban de incorporarse a la población activa.

En el Informe de diagnóstico de la estrategia de competencias de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos) sobre España ha participado tanto la Unión Europea como organismos españoles: seis ministerios, las comunidades autónomas, representantes de la comunidad educativa, organizaciones profesionales y agentes sociales.

Durante un año han recogido datos que posteriormente se han analizado. A partir de la información recopilada, se han elaborado propuestas para tratar de dar solución a estos y otros problemas relacionados con las competencias en el ámbito laboral.

En qué condiciones trabajan los jóvenes

Un trabajo de unas pocas horas al día con un sueldo que, en la mayoría de casos, no supera los 400 euros no ofrece las condiciones necesarias para independizarse. La OCDE advierte de que este tipo de trabajo no deriva luego en empleo estable. Se puede alargar demasiado en el tiempo y que el trabajador termine encontrándose en una situación de pobreza, a pesar de estar trabajando.

El subempleo entre jóvenes de 15 a 24 años queda retratado en estos datos:

  • Tardan más de 2 años en encontrar trabajo, aunque sea en condiciones inestables y puede costarles hasta 6 años encontrar un empleo fijo.
  • Tres de cada cuatro jóvenes tiene contratos temporales. Para muchos, ni siquiera es el tipo de empleo que buscan.
  • Uno de cada cuatro trabajan por horas de forma involuntaria, con contrataciones a tiempo parcial, es decir, en minijobs. Este porcentaje cuadriplica la media de los países de la OCDE.

La OCDE asegura que se desperdicia talento

Otro de los hechos que detecta este estudio es que muchos jóvenes encuentran trabajos que no requieren un uso completo de sus habilidades. La OCDE señala que “es especialmente preocupante la infrautilización de las competencias de los jóvenes que acaban de entrar en la población activa”.

Es frecuente que alguien que está empezando a abrirse camino en el mercado laboral no encuentre un trabajo que se acomode a su perfil a la primera. Lo que inquieta es que sean demasiados jóvenes los que vivan esta situación. La media de la OCDE está en el 61%, mientras que en España se supera considerablemente ese porcentaje. El 70% jóvenes españoles no encuentran empleos que coincidan con su perfil.

Además, se da el caso de que las empresas que los contratan cuentan con trabajadores de generaciones anteriores para desempeñar competencias cognitivas que, por lo general, tienen más actualizadas los jóvenes. El informe compara datos en distintas generaciones respecto al uso del ordenador, por ejemplo. Esto indica un “desperdicio de talento”, tal como señala el estudio.

La OCDE ha propuesto una hoja de ruta para reducir el impacto de estos y otros aspectos negativos relacionados con las competencias laborales. “Tender puentes” desde la educación a la incorporación al mercado de trabajo, reforzar el papel de la formación profesional, mejorar la calidad y eficiencia de la educación obligatoria, aplicar un mayor esfuerzo en las políticas activas de empleo y aprovechar las competencias de los más jóvenes a la hora de rediseñar los empleos y reorganizar los lugares de trabajo.