Hay sonidos que relajan tu mente y ayudan a la concentración, aislándonos de distracciones y animándonos a acabar con las largas listas de tareas pendientes. Pero, ¿cuáles son esos sonidos? ¿Nos convierte en genios escuchar a Mozart? ¿Es malo escuchar rock mientras trabajamos? No todo es blanco o negro.

Es conocido por muchos el llamado “efecto Mozart“, según el cual la música del compositor austriaco ayuda a desarrollar la inteligencia, las habilidades de lectura y escritura, las habilidades matemáticas… La panacea. Pero ese efecto ha sido demasiado exagerado. Lo que sí ha sido comprobado es que el estímulo musical ayuda a retener mejor los conocimientos.

Entonces, ¿es mejor trabajar con música? Depende, ya que, según un estudio de la Universidad de Illinois, escuchar música en todo tipo de trabajos aumenta la productividad en más de un 6%. Pero según otro estudio, empleados que trabajan en tareas básicas informática eran menos productivos con música.

Así que, ¿cuál es la respuesta correcta? Dependerá de si el entorno de trabajo es ruidoso y es mejor un “buen ruido” como la música al ruido natural, y de la capacidad de concentración de cada uno. Aunque, en general, la mayoría de la gente está de acuerdo en que la música impulsa la productividad.

Como siempre, la música elegida será diferente para cada uno. Podemos elegir la ruta clásica, basada en composiciones barrocas, con compositores como Bach, Handel, Vivaldi, Pachelbel… Este tipo de música suele provocar un mejor estado de ánimo y mayor productividad, aunque depende de los gustos de cada uno. Además, es un tipo de música muy fácil de encontrar libre de derechos y ampliamente conocida por la mayoría de la gente. Y si el Barroco y tú no os lleváis muy bien, hay grupos como Vitamin String Quartet que hacen versiones de temas pop con instrumentos de cuerda clásicos que rebajan la estridente música pop a relajantes arreglos clásicos.

Otra ruta que podemos elegir es la electrónica, con música ambient como la de Brian Eno. Es música pensada para liberarse del estrés y mantener al cerebro concentrado en las tareas que esté desempeñando.

Por último, podemos escoger la ruta del ruido. Si la música te distrae demasiado de tus quehaceres, el ruido blanco, rosa, marrón o rojo cubrirán el espectro reduciendo las distracciones del entorno.

¿Qué otras opciones usáis para aislaros del mundanal ruido?

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2005 First iPod con licencia CC (Flickr) de JD Hancock