Todos los años la Fundación Tripartita presenta el informe anual sobre la formación en el empleo. La formación bonificada que realizan las empresas para sus trabajadores se refleja en números y gráficas de las que se pueden extraer conclusiones muy interesantes para nuestro negocio.

La formación bonificada permite a las empresas disponer de un crédito para actualizar los conocimientos de la plantilla en función de la cotización de año anterior. Cada año aumenta el número de empresas que se acogen a esta modalidad.

La formación de los trabajadores mejora el clima laboral de la empresa, el rendimiento del trabajo y la seguridad en el desempeño de las tareas. Además, el reciclaje profesional es una de las bases para conseguir que nuestros negocios estén a la altura de los avances que se van imponiendo en cada sector.

Para grandes y pequeñas

En 2013, 478.621 empresas del sector privado han realizado formación para sus trabajadores. Esto supone 19.000 empresas más que en el año 2012. El crédito para formación del que han hecho uso superó los 608 millones de euros.

La tasa de cobertura formativa asciende en función del tamaño de la plantilla: cuanto mayor tamaño tiene, más formación dedica. Más del 90% de las grandes empresas forma a sus trabajadores. En las medianas, la tasa de cobertura supera el 80% y las de 10 a 49 trabajadores se sitúa en casi el 60%. Las micropymes son las que menos formación realizan; sin embargo, cuando lo hacen, son las que proporcionalmente consumen más crédito (el 87% del asignado).

El coste de la formación durante 2013 ha sido de 395 € por participante, de los que 179 € son el coste bonificado y 216 € la aportación de las empresas. La tasa de cobertura se sitúa en el 30%. Esto quiere decir que tres de cada diez empresas han realizado actividades formativas para sus trabajadores.

En qué consiste y cuántas horas se dedican

La mayoría de la formación que se imparte es de tipo presencial, sin embargo, es la más corta, con 15 horas de media por participante. Las otras modalidades de formación son a distancia convencional, con casi 54 horas por participante; teleformación, con 33 horas por participante, y mixta, que combina la presencial con formación a distancia o la telemática y tiene una media de casi 13 horas por participante.

Los contenidos estrella son los relativos a administración y gestión, seguridad y medio ambiente y comercio y márketing. Los que menos se han impartido y prácticamente no tienen presencia de actividad formativa son los de madera, mueble y corcho; artes y artesanía; vidrio y cerámica, y marítimo-pesquera. Otros contenidos con presencia formativa son los relacionados con la informática y comunicaciones, servicios socioculturales y a la comunidad e industrias alimentarias.

Y el contenido más impartido es el relacionado con prevención de riesgos laborales. Además de prevención en general, este tipo de formación está específicamente destinada al sector de la construcción.

El sector servicios es el que más se recicla, pero no es el único

El sector que más crédito ha obtenido es el de servicios. Representa casi el 75% de la formación bonificada recibida. Dentro de este sector, el de comercio es el más destacado: más del 25% de las empresas formadoras del sector servicios pertenece a comercios. Agricultura es el sector que menos representación tiene dentro de la actividad formadora. Sin embargo, ha experimentado una subida muy significativa respecto al año anterior: si en 2012 se usó un 59% del crédito destinado a este sector, en 2013 se ha empleado el 80%.

Por comunidades, la de Madrid, el Principado de Asturias, el País Vasco, Cataluña y Galicia son las que mayor cobertura formativa tienen en términos de participantes formados con centro de trabajo ubicado en la comunidad. Las comunidades con menor tasa de cobertura son Canarias, las Islas Baleares y Castilla-La Mancha.

Si queremos adaptarnos a los nuevos tiempos, que nuestras empresas sean competentes, que disminuyan los riesgos laborales entre los empleados, que la plantilla trabaje más motivada y que la producción mejore, acogernos al plan de formación bonificada puede suponer un buen comienzo.