Que los hábitos de vida saludables son buenos nadie lo discute. Pero muchos no pensamos en la importancia de esos hábitos cuando pensamos en la productividad que podemos llegar a alcanzar. Los hábitos sanos, en concreto, una correcta alimentación, pueden jugar un papel más importante de lo que imaginamos en nuestra capacidad de trabajo.

Es importante tener en cuenta que el azúcar que tengamos en sangre determinará nuestra capacidad de atención; de ahí la importancia de controlar qué y cuánto comemos. Una hipoglucemia hará disminuir nuestra atención y un exceso de azúcar es peligroso para un estilo de vida sedentario como el que muchos tenemos.

Por eso, no debes comer nunca en exceso ni saltarte ninguna comida. Lo mejor es hacer varias comidas al día de menor cantidad: te sentirás ligero y te ayudarán a tener hábitos de vida más saludables.

El desayuno es importante si trabajas desde por la mañana, porque te ayudará a ponerte las pilas para aprovechar las mejores horas para trabajar. ¡Pero tampoco comas demasiado! Puede que después te sientas pesado y sin ganas de trabajar. Además, así a mitad de mañana podrás tomarte un pequeño descanso aprovechando el almuerzo.

Intenta equilibrar comidas y cenas. Reparte verdura entre la comida y la cena, hidratos entre pasta, patatas y arroz, legumbres varias veces a la semana, ten cuidado con la carne roja, no olvides el pescado azul… Además, alimentos como las nueces u otros frutos secos, el brócoli, las pipas de calabaza, el tomate… ayudan a nuestro cerebro a estar a punto para rendir al máximo.

También hay que tener en cuenta la época del año en la que estemos en el momento de programar nuestras comidas. En invierno sientan mejor los guisos, sopas, cocidos… Platos denominados “de cuchara”. Sin embargo, cuando el calor aprieta, lo que mejor sienta a nuestro cuerpo y a nuestra mente son comidas más ligeras, como ensaladas.

Por último, para que nuestro cerebro obtenga energía rápidamente, los mejores alimentos, según los expertos, son el azúcar, la miel, las frutas o las mermeladas, ya que los absorbemos rápidamente y los transformamos en glucosa, lo que a nuestro cerebro le viene muy bien para rendir al 100%.

Y a vosotros, ¿qué alimentos os ponen las pilas y aumentan vuestra productividad?

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Tasty Food Abundance in Healthy Europe con licencia CC (Flickr) de epSos .de