Durante muchos años la formación universitaria ha sido la reina de la oferta de trabajo en el mercado laboral. Grados y másteres se incluyen en los CV para certificar la especialización en un área determinada. Pero no todo está en estos estudios terciarios. La especialización también puede venir de la mano de una práctica profesional más temprana y unos estudios que tienen que ver con la parte de la experiencia de una profesión. Son los estudios de FP y empiezan a tener brillo propio tras años de desprestigio.

El 40% de los jóvenes en los países de la OCDE elige la Formación Profesional

Los primeros pasos en el mundo laboral suelen darse alrededor de los 20-25 años. Coincide con el momento en el que se acaba la formación que, muchas veces es elegida, y otras obligada por las circunstancias. En cualquier caso, el mercado laboral se convierte en el objetivo de muchas personas de menos de 25 años que se encuentran con el clásico reto de hacer valer su formación para tratar de atenuar su inexperiencia.

En este punto se encuentra el 31,6% de la juventud de menos de 25 años, según los últimos datos de la EPA para este tercer trimestre de 2019. A la búsqueda de un empleo que tenga que ver con su formación.

La formación profesional son los estudios elegidos por una media del 40% en los países de la OCDE según recoge el informe Panorama de la Educación 2019: Indicadores de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos). España se sitúa aún en un porcentaje muy por debajo de la media del conjunto de países con un 33%. Y algo peor respecto a los países que también pertenecen a la UE (46%).

A pesar de ello, el número de estudiantes de FP está aumentando. Esta tendencia en España se refleja en el incremento de los estudios de esta modalidad en un 77% desde la década 2008-09, según los datos del estudio Datos y cifras Curso escolar 2019/2020.

También recoge este creciente interés el Informe Infoempleo. La demanda de contratación de profesionales graduados en FP (42,3%) supera a la de universitarios con un (38,5%).

La formación profesional ofrece hasta 172 especialidades

La Formación Profesional es un tipo de estudios que están muy alineados con las necesidades del mercado laboral. Tienen un gran componente técnico y que buscan capacitar para una inserción laboral temprana y eficaz. El objetivo de esta formación es el desarrollo de habilidades y competencias necesarias para lograr un empleo de calidad.

Se clasifica en tres niveles. La Formación Profesional Básica, a la que se accede sin necesidad de haber finalizado la Educación Secundaria Obligatoria. Los Grados Medios, para personas que terminan la secundaria obligatoria y quieren acceder al mercado laboral con una cualificación técnica y los Grados Superiores, a los que se accede desde estudios de Bachillerato finalizados. En ellos se incrementa el grado de cualificación técnico y son muchas veces equiparables a unos estudios universitarios.

Los estudios de FP se clasifican en 26 familias profesionales con 172 títulos, de las que cinco de ellas son las que acumulan mayor número de alumnado. Administración y Gestión, Sanidad, Informática y Comunicaciones, Transporte y mantenimiento de vehículos y Servicios Socioculturales a la comunidad. El añadido de nuevos títulos de formación profesional nace de la necesidad de crear estudios basados en cualificaciones profesionales. El objetivo del Ministerio de Educación y Formación Profesional es llegar a la incorporación de 80 nuevas titulaciones en cuatro años.

Demanda de titulados en FP

La demanda de contratación de profesionales titulados en FP se ha visto incrementada 14 puntos en cinco años siguiendo los datos del Informe Infoempleo. En total, un 42,3% de la oferta de trabajo se dirige a personas con formación profesional.

Las más demandadas por las empresas son los titulados en: Administración y Gestión, Electricidad y Electrónica, Fabricación Mecánica, Informática y Comunicaciones e Instalación y Mantenimiento.

Su buen comportamiento en cuanto a empleabilidad hace de estos estudios, que hace años no gozaban de excesivo prestigio, sean una garantía de calidad formativa para hacer frente a las necesidades del mercado laboral.

La FP se convierte en la mejor alternativa para salir del paro

La FP a distancia y la FP Dual

Dentro de los estudios de formación profesional existen también dos modalidades alternativas de aprendizaje: la FP a distancia y la FP Dual. Cada comunidad autónoma ofrece sus propios títulos de especialidades técnicas on line, que no requieren acudir a un centro educativo.

En el curso 2013-14 hizo aparición en España la FP Dual. Un modelo que simultanea la formación con la práctica en empresas. Es la formación estrella en Alemania, donde el 70% de la juventud la elige para acceder al mercado laboral. En nuestro país, actualmente solo la estudian el 4% de los estudiantes.

La FP Dual ofrece formación académica y prácticas en empresa a la vez. De este modo, quienes estudian consiguen un conocimiento y capacitación de primera mano de la práctica profesional. Por otro lado, las empresas forman a personas tomando de referencia sus propias necesidades de talento lo que en muchas ocasiones implica su posterior contratación.

Este sistema requiere de la cooperación del empresariado con los centros educativos, de forma que esta colaboración beneficia al mercado laboral. Una mejor implantación de este sistema pasa por superar una serie de dificultades como puede ser el garantizar que las personas en formación no se conviertan en mano de obra barata y que el objetivo de su formación quede en segundo plano.

Otros como la excesiva burocracia o una mejor adaptación al modelo productivo español son los escollos donde hay que redoblar esfuerzos para hacer más atractivos estos estudios y que más empresas se involucren.

En este sentido, organizaciones patronales, centros de educativos e instituciones se han unido para formar la plataforma Alianza para la Formación Dual y dar un impulso a este tipo de educación.