Hace unos días leíamos cómo la FP se convertía en el último éxito educativo con resultados no tan favorables para todos.

La cantidad de jóvenes en paro ha propiciado una vuelta a las aulas formativas, para conseguir más especialización y el aprendizaje de una profesión con mucha base práctica. Es por esto que la FP se ha convertido en la salida más factible para numerosos alumnos y aspirantes a estas titulaciones y profesiones más específicas.

Sin embargo, las últimas reformas educativas y principalmente el 7% de recorte que recogen los Presupuestos Generales del Estado de 2014 para Educación Secundaria, FP y Escuelas Oficiales de Idiomas, han dado como resultado una reducción considerable de las plazas disponibles. Sólo en Madrid el sistema ha colapsado ante tal demanda de plazas y un gran número de aspirantes se han quedado sin posibilidad de matricularse.

Se suma a este panorama, la subida de las tasas de matrícula, que directamente descarta a aquellos alumnos con pocos recursos y que les impide continuar con sus estudios de Formación Profesional.

Por otro lado, fuera del sistema público, existen un buen número de centros cualificados que dadas las circunstancias actuales han adaptado sus tasas siendo conscientes de la situación que atraviesa el país. En estos centros, la ventaja fundamental es su colaboración constante con empresas, hecho que beneficia al alumno y enriquece su experiencia didáctica dándole una visión real de su profesión.

Es el caso del centro de Formación San Román, en el que actualmente están agotando sus últimas plazas disponibles en ciclos de formación reglada, que son:

– Técnico en Atención a Personas en Situación de Dependencia
– Técnico Superior en Administración y Finanzas
– Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma

Las salidas profesionales de estos títulos y la amplia adquisición de conocimientos marca la diferencia de cara a la selección para un puesto laboral.

La gran novedad que Sanromán ha introducido este año a través de su Agencia de Colocación, es ofrecer a los alumnos un servicio gratuito de orientación e intermediación con empresas asegurándoles la inserción laboral una vez aprobados los dos años de formación.