El Banco Central Alemán ha vuelto a poner sobre el tapete el espinoso debate sobre la jubilación y el sistema de contribución para el pago de las pensiones. El informe que mensualmente emite el Bundesbank (Banco Central Alemán) recomienda en el más reciente  elevar la edad de jubilación de forma progresiva de los actuales 65 años a los 69 para el año 2060. Al igual que en España, Alemania ya tiene previsto el aumento de la edad de jubilación hasta los 67 años calculado para el 2030.

Mayor aportación a la hucha durante más tiempo

Pero parece que esto no es suficiente para combatir los efectos que el envejecimiento de la población está provocando en las arcas públicas. Menos cotizantes pagan a cada vez más pensionistas. El banco público alemán además propone un incremento del porcentaje del salario que se aporta a la hucha de las pensiones germana.

Esta contribución, que realizan a partes iguales empresas y trabajadores, en la actualidad supone un 22% del salario bruto, cantidad que se considera insuficiente para dar cobertura de forma aceptable a los beneficiarios de cara al futuro. Se propone aumentarlo hasta el 24% del bruto de la nómina.

Del superávit al déficit en el Fondo de Reserva

Pese a que la discusión sobre cómo se pagarán las pensiones en el futuro es un quebradero de cabeza que ocupa tanto a los políticos de nuestro país como del resto de Europa, estas medidas se proponen en un contexto muy diferente al español. La tasa de paro actual en Alemania, según los últimos datos, es de un 6%. Está en su mínimo histórico desde el año 1990, año de la reunificación. En España se ha alcanzado la cifra del 20% después de un intenso periodo de recortes y reajustes, y con el Fondo de Reserva -la hucha de las pensiones-, reducido en más de la mitad (25.167 millones de euros) de su máximo histórico en 2011 (66.815 millones de euros). El Fondo de Reserva fue creado en el año 2000 para contrarrestar los efectos de los periodos de vacas flacas sobre las pensiones y que las jubilaciones quedaran aseguradas.

Esta vertiginosa bajada ha sido provocada por una combinación de causas. Por un lado, la disminución de las aportaciones al Fondo debido a la alta tasa de paro en estos años y a la bajada de salarios que no permite reponer al mismo ritmo que se saca. Por otro, el Gobierno se ha visto obligado en varias ocasiones a utilizar ese ahorro público para hacer frente al pago de parte de las últimas pensiones.

La jubilación cada vez más lejos

Desde enero de 2013 también queda más lejos jubilarse en España. En el año 2011 se decidió por parte del Gobierno establecer un aumento gradual en la edad de jubilación. De los 65 años establecidos en esa fecha como final de la vida laboral ordinaria se dictaminó alejarla dos meses todos los años hasta alcanzar el objetivo de la jubilación a los 67 en el año 2027. En esta tabla puede verse cómo será el aumento gradual tanto de la edad de jubilación como de los años cotizados necesarios para obtener la prestación:

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Fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

 

La reflexión sobre cómo se pagarán las pensiones en el futuro es una cuestión a la que cada vez urge más poner solución, pero que se ve relegada una y otra vez por la penalización en réditos políticos que conllevaría plantear acciones para su reforma.