El Tribunal de Justicia de la Unión Europea falló hace dos semana en favor de una trabajadora interina del Ministerio de Defensa a recibir indemnización por despido. El Estatuto de Trabajadores español no reconoce el derecho a los trabajadores interinos a percibir indemnización cuando finaliza su contrato. El tribunal europeo encuentra que existe una diferencia de trato y exige que se equiparen las indemnizaciones por despido en el caso de contratos fijos y temporales.

¿Hora de cambiar el Estatuto de los Trabajadores?

Esta sentencia abre de nuevo el debate sobre la contratación en España, y ha provocado que se alcen voces tanto desde los sindicatos como de los partidos progresistas solicitando una reforma urgente del Estatuto de los Trabajadores que cumplió 36 años el pasado marzo.

El fallo puede afectar a los cuatro millones de trabajadores temporales que hay actualmente en España, cifra muy por encima de otros países de la Unión Europea en temporalidad.

Según los últimos datos de Eurostat la media de trabajadores temporales de la Unión Europea (todavía de los 28) fue del 14%. En España uno de cada cinco trabajadores tiene un contrato temporal, un 24% y se sitúa en el segundo país en el que más personas trabajan con contratos temporales y que pueden verse afectadas por lo que el tribunal ha considerado un trato discriminatorio en cuanto a este indicador de protección frente al desempleo.

La contratación temporal en los países de la Unión Europea

España está a la cabeza de la indemnización por despido más cara de Europa junto con Grecia y Lituania, según afirma un informe elaborado por el BBVA Research con datos del Banco Mundial. Pero son precisamente las cantidades que se otorgan en la finalización de los contratos indefinidos lo que encarece el despido, ya que la indemnización a los temporales está escasamente protegida.

En Francia tener un contrato temporal está restringido a unas pocas circunstancias. Un poco por encima de la media en Europa, lo firman el 16% de los franceses en edad de trabajar. La indemnización por desempleo en los contratos de duración determinada es del 10% del salario en bruto del total de salarios.

En Dinamarca han inventado la “flexiseguridad”. Basada en una indemnización nula por despido. Los esfuerzos se realizan en los tres pilares que sostienen la lucha contra el desempleo: flexibilidad total para las empresas en cuanto al despido, refuerzo de las políticas activas de empleo y también de la ayuda económica hasta que el trabajador encuentra un nuevo empleo.  La tasa de paro en Dinamarca es del 8,7%.

La ley alemana no contempla la indemnización por despido. A cambio, los periodos de preaviso son amplios. Los contratos temporales en Alemania suponen un 13% del total y solo pueden durar dos años como máximo. El desempleo en Alemania es el más bajo de toda su historia desde la reunificación. Un envidiable 4,5%.

El paradigma de la flexibilidad laboral está en el Reino Unido. La tasa de desempleo en este país, sobre el que todavía no hay datos fiables en cuanto a los efectos del brexit sobre este indicador, es de un 5,1%. La indemnización por despido exige tener al menos una antigüedad de dos años en la mayoría de los casos. Según datos de Eurostat del 2014, los contratos de duración determinada que se firmaron fueron el 6,1%.

La duda sobre la equiparación a la baja

La doble interpretación sobre la equiparación de indefinidos y temporales tras el despido ha encendido las alarmas en los sindicatos, que han advertido sobre las consecuencias de interpretar a la baja la equiparación. Es decir, abaratar el despido de los empleados fijos. En principio parece que esto no sería posible, ya que entraría en conflicto con el Acuerdo Marco sobre el trabajo de duración determinada, firmado por sindicatos y patronal europea en el año 1999.