“Cuando trabajas en algo, como lo hizo el MIT, las cosas cambian. Cuando no lo haces, nada sucede. El tiempo por sí sólo no cambia nada; es la gente quien cambia las cosas”

 

Con estas palabras la bióloga molecular y profesora de biología en el MIT (Massachusetts Institute of Technology) describe su gran aportación a la investigación científica que ha sido trabajar por la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el ámbito científico.

La lucha por investigar siendo mujer

Nancy Hopkins estudió biología molecular y  formó parte del laboratorio del co-descubridor de la estructura del ADN James Watson.

En 1973 creó su propio laboratorio en el Centro de la Investigación del Cáncer del MIT. Asegura que liderar un laboratorio le entrañó muchas dificultades por ser mujer. Al principió pensó que estos obstáculos se presentaban porque la medicina era un campo controlado fundamentalmente por hombres.  Decidió entonces, centrarse en otras especialidades donde las mujeres estaban haciendo muchos hallazgos como la bilogía del desarrollo.

Dedicó sus investigaciones a los genes responsables del comportamiento, en concreto en el pez cebra (Danio rerio). Con ayuda de su equipo consiguieron detectar el 40% de los genes responsables del desarrollo de esta especie. Este descubrimiento permitió hacer del pez cebra un modelo de referencia para el estudio del comportamiento genético del cáncer.

El silencio que se cierne sobre las investigaciones realizadas por mujeres

Los múltiples escollos que tuvo que salvar en su carrera como investigadora le llevó a creer que el motivo por el que las mujeres no avanzaban más en estos ámbitos era porque requerían una dedicación y un tiempo que no eran compatibles con la maternidad tal y como está planteada, donde son las mujeres quienes abandonan sus carreras por la crianza de los hijos. Pero además, fue consciente de la invisibilización a la que eran sometidas las investigaciones de las mujeres. Desde la apropiación de las investigaciones de otras mujeres por parte de los hombres hasta el menosprecio, omisión o el ninguneo de sus trabajos como investigadoras.

Desigualdad oportunidades entre hombres y mujeres

Un hecho evidenció esta desigualdad de trato al que eran supeditadas sistemáticamente tanto ella como sus compañeras mujeres. En un momento dado necesitó pedir un laboratorio más amplio para la investigación con los peces cebra. El MIT se lo denegó en varias ocasiones. Fue entonces cuando se propuso demostrar la injusticia que se estaba cometiendo con ella y midió con una cinta métrica el tamaño de su laboratorio. Entonces lo comparó con el de sus colegas varones. Donde su laboratorio medía 140 metros cuadrados, el de sus compañeros investigadores medían entre 278 y 560 metros cuadrados.

A raíz de esta denuncia y de su propia toma de conciencia se puso manos a la obra y junto con otras investigadoras elaboraron informes que demostraban cómo las mujeres eran excluidas conforme avanzaban profesionalmente (Mujer en la ciencia, 1999). El respaldo de los líderes del MIT admitiendo este sesgo hizo que se impulsaran políticas de igualdad de género en esta institución. Aunque significó un gran avance a día de hoy solo un 20% de los profesores titulares del MIT son mujeres.

Visibilizando la contribución de las mujeres a la ciencia

Hopkins quiere resaltar el papel de Rosalind Franklin que contribuyó a la identificación de la estructura de doble hélice del ADN y gracias a cuyo trabajo Jason Watson recibió el Premio Nobel de Medicina. El trabajo de esta química y cristalógrafa inglesa tempranamente desaparecida no ha sido suficientemente reconocido en opinión de Hopkins.

Avanzar en los referentes femeninos

La falta de referentes femeninos en las especialidades STEM es una de las principales preocupaciones de cara a que se instaure la igualdad de oportunidades en el futuro. Es necesario actuar desde ya alentando la vocación científica en las niñas y potenciando las carreras de las mujeres en estos ámbitos para que alcancen, en las misma medida que sus compañeros de formación y estudio varones, puestos de responsabilidad.

La igualdad de oportunidades profesionales entre hombres y mujeres avanza gracias al empuje y el esfuerzo de éstas. No obstante, queda camino que recorrer como queda reflejado en el estudio elaborado por IESE Business School e Infoempleo, con el apoyo de Gas Natural Fenosa, S=HE ¿Igualdad de oportunidades? Desarrollo profesional de hombres y mujeres en España. En este informe se revela que un 79% de los hombres encuestados tienen un líder masculino, en cambio las mujeres tienen líderes tanto masculinos como femeninos casi por igual. Se puede deducir que los hombres eligen para sus equipos a hombres y ofrecen en menor medida oportunidades a las mujeres. Sin embargo, cuando son las mujeres las que lideran se produce una mayor igualdad.