Después de salir del cole muchos niños y niñas se pasan en casa horas y horas haciendo deberes. Utilizan más tiempo que la media en hacerlos y siempre los tiene que acompañar un adulto. Lamentablemente el gran esfuerzo que hacen no se ve recompensando por una buena nota la mayor parte de las veces y la frustración que sienten los desanima. ¿Cómo puede la tecnología ayudar a estos niños con necesidades especiales de aprendizaje a su integración en el aula?

La tecnología ayuda en la integración

Durante la pasada feria de SIMO se dieron a conocer algunas herramientas para facilitar el trabajo de la diversidad funcional. La idea es que la tecnología ayude a contar la lección utilizando formas de comunicación que sean capaces de integrar las diferentes formas de aprender. Uno de los  problemas principales a los que se enfrentan los niños con dificultades en el aprendizaje, sus familias y maestros es que gran parte del material que se utiliza para enseñar está basado en la lectura.

Hay niños necesitan que se les presente la información de una manera alternativa porque aprenden más fácilmente con un material más visual. Leer en estos casos se convierte en una tortura porque impide llegar fácilmente al mensaje. La propuesta de estas iniciativas es ampliar con otros canales como la imagen o el audio los contenidos que tienen que asimilar.

Los chavales con problemas en el aprendizaje tienen por lo general una inteligencia normal. Los obstáculos vienen a la hora de decodificar la información tal como se les presenta. Estas dificultades se producen básicamente en el área de la lectoescritura o el cálculo.

Iniciativas que se adaptan a la diversidad funcional

Una de las iniciativas que ha apostado por dar respuesta a esta problemática es Integratek. Se trata de una plataforma que ofrece un amplio abanico de soluciones para ayudar a que los usuarios interpreten mejor la información escrita que se les presenta. Mediante una interfaz similar a un editor de texto, la aplicación permite transformar el texto en audio o añadir funcionalidades para que el formato de las letras pueda modificarse y que resulte más fácil leer. También hace posible la lectura en voz alta de cualquier texto. De esta forma se consigue un alto grado de autonomía, que es otro de los problemas que resuelven.

Otra de las funcionalidades que ofrece esta plataforma es la evaluación de las capacidades del alumno y la posibilidad de ajustar las actividades a los resultados de la evaluación con propuesta de actividades para la mejora.

En la misma línea de trabajo está la labor de la malagueña start-up Eneso. Esta iniciativa se dedica a fabricar material y desarrollar software de ayuda a la discapacidad. Su cofundadora Ester García recibió recientemente el Premio Innovadores Menores de 35, que otorga la versión española de la MIT Technology Review publicación del prestigiosísimo MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts).

Además de objetos que hacen el día a día más fácil a personas con necesidades especiales, Eneso desarrolla software para trabajar en un entorno digital. Por ejemplo, a través de la creación de tableros de comunicación con los que los niños y personas en general afectadas por TEL (trastorno específico del lenguaje) u otros trastornos de aprendizaje puedan mejorar su comunicación mediante recursos aumentativos y alternativos. Un software que se puede adaptar a cada necesidad y a múltiples dispositivos. Ofrecen otras posibilidades para representar el lenguaje.

El objeto de estas herramientas es hacer el proceso inverso. No es el niño o el adulto con necesidades especiales el que tiene que adaptarse al modo en el que se aprende, sino que son los materiales los que deben ajustarse a la variedad funcional.