La filosofía vuelve a las aulas como materia obligatoria para 4º de la ESO y 1º y 2º de Bachillerato. A propuesta del grupo Unidos – Podemos pero con el acuerdo de los cuatro grandes partidos (PSOE, PP, Podemos y Ciudadanos) se ha solicitado la inclusión como obligatoria dentro del currículum formativo. El gobierno se ha comprometido a reinstaurarla dentro de la reforma de la ley vigente que se está preparando.

Una orientación más práctica del currículum formativo

La filosofía salió del conjunto de materias que había que cursar de forma obligatoria tras la aprobación de la LOMCE (la actual ley educativa), cuyo responsable era por aquel entonces Juan Ignacio Wert y sin contar con el consenso del resto de grupos del parlamento, posible gracias a la mayoría absoluta del PP en aquel momento.

Se respondía de esta manera a la orientación proveniente de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) que veía la necesidad de dar más peso a un enfoque más práctico y de reforzar las competencias tecnológicas en la educación. Para ello se calificó como prescindible dándole un carácter optativo.

La filosofía nos hace más competentes, también en el empleo

Pero  restar peso a esta materia supone un enfoque erróneo, según la opinión de los expertos en filosofía ya que, también para el mundo laboral, es imprescindible adquirir las cualidades que se desarrollan con el estudio de la filosofía.

Se ha demostrado que los profesionales con una formación técnica pero que cuentan con competencias en materias consideradas menos prácticas como la música, la literatura o la propia filosofía tienen una mayor capacidad para adaptarse a los cambios, algo fundamental en los nuevos tiempos, poseen un mayor grado de iniciativa y se muestran, en general, más competentes en el terreno laboral.

En línea con estas afirmaciones Jorge Guelbenzu, Director General de Infoempleo, cree que la formación en humanidades incrementa la empleabilidad de una persona ya que “la formación de carácter humanístico aporta el conocimiento de lenguas, de la sociedad que nos rodea, de los hechos históricos del pasado, habilita para tener unas mejores capacidades de comunicación, expresión y de pensamiento crítico, entre otros aspectos. Por ello, consideramos que es muy interesante porque permite contar con un perfil profesional global en el que los aspectos técnicos y humanísticos convivan, haciendo de esa persona un profesional muy completo y altamente “empleable” al poder desempeñar sus labores en distintos entornos.”

Filosofía en las clases

La filosofía pone de relieve problemáticas en el empleo

La filosofía es necesaria porque enuncia los dilemas éticos, muchas veces generados por los avances tecnológicos como puede ser la creación de vida humana a partir de la clonación, o en cuestiones como la inteligencia artificial, la hipervigilancia de las redes sociales o el derecho al olvido que han surgido gracias al desarrollo de las tecnologías de la comunicación y la información.

La filosofía plantea los problemas, canaliza las discusiones, señala los errores en los procesos discursivos, introduce las preguntas claves e incentiva el debate. Cuestiones necesarias para el progreso.

La filosofía, además, pone de relieve e intenta dar respuesta a problemáticas sociales como la desigualdad entre hombres y mujeres que influyen directamente en el ámbito laboral representadas por la brecha salarial o el trabajo invisible de los cuidados, responsable de la doble jornada que realizan las mujeres.

La historia de la filosofía muestra el progreso de la humanidad a través del pensamiento, y no solo de la productividad o la utilidad.