Adecco, en colaboración de la escuela de negocios Insead y el Human Capital Leadership Institute, han elaborado el índice de Competitividad del Talento Global (GTCI).

Este ránking mide la capacidad de retención del talento y en su calidad, determinada por cada país.

En esta primera edición del GTCI, los países líderes en retención de talento son Suiza, Sinapur y Dinamarca. España en este caso, ocupa el puesto número 35 de los 103 países analizados, y además se encuentra a seis puntos por debajo de la media, superada por países como Chipre, Polonia o Qatar.

El talento es uno de los valores profesionales más requeridos y buscados. Independientemente de las profesiones creativas, el talento abarca la capacidad de realizar la tarea laboral con solvencia y éxito, que beneficia directamente a la empresa. Es por tanto uno de los recursos clave para las empresas, y es importante controlar su competitividad y favorecer la retención de ese talento.

La preparación y cualificación de los candidatos y nuevos trabajadores es un punto clave y relevante para medir el nivel del talento de un país. Además, el alto índice de paro juvenil en economías desarrolladas hace que se produzca esta fuga de talento, al no poder los jóvenes, encontrar empleo en sus países de origen.

A su vez, las empresas cada vez requieren candidatos más cualificados y más preparados para ocupar los puestos de trabajo. Otro resultado de este estudio es que por ejemplo, en Europa, cada año quedan libres tres millones de puestos de trabajo. Aproximadamente el 21% de los trabajadores están sobrecualidados y el 13% infracualificados para sus puestos de trabajo, hecho que sin duda afecta importantemente a cuestiones de sueldo y sobre todo productividad de la empresa.

España se sitúa a la cola de asuntos tam importantes en el panorama laboral como por ejemplo, la relación entre “paga y productividad”. En cuestiones de empleo juvenil también estamos en último lugar, y no hay márgenes de flexibilidad laboral que permitan una adaptación de la vida personal al trabajo sin tener que renunciar a uno de los dos ámbitos.

Es necesario un cambio urgente que ahonde en los problemas del panorama laboral de nuestro país. La conciliación de trabajo y vida es importante, como también lo es una correcta formación y adecuación del nivel de trabajo y sueldo que nuestra preparación requiera, pero para ello aún nos queda un largo camino que recorrer. Por ello, estudios como éste son necesarios para focalizar los problemas de base y que se pueda empezar a crear soluciones que consigan sanear y garantizar un mercado laboral en condiciones.