A mayor nivel de formación, menor nivel de desempleo. Hasta ahí todo normal. Sin embargo, en el caso de España habría que introducir algún matiz. Vaya por delante que mientras que en los países de la OCDE el nivel de desempleo de las personas que no han alcanzado la ESO es del 13,6%, en España esa cifra se dispara hasta el 30%. Lo que también ocurre es que la formación no garantiza a nadie escapar de las listas del paro. Así, la tasa de desempleo de los españoles universitarios y con Formación Profesional superior asciende al 14%, mientras que la media de la OCDE es del 5%.

El informe Education at a Glance 2014 – Panorama de la Educación 2014 de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico es un estudio en profundidad que analiza el sistema educativo español fijando el punto de mira en cuatro indicadores básicos: resultados educativos, beneficios socioeconómicos de la educación, financiación y entornos para el aprendizaje.

Y la que adelantábamos es posiblemente una de las principales conclusiones del estudio que fue presentado ayer por la Secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, y el director de Innovación de la OCDE, Dirk van Damme.

La educación es una barrera de protección frente al desempleo, sin embargo en España esa barrera se puede quebrar con más facilidad que en otros países de la OCDE. Una persona con estudios superiores tiene en España un 55% menos de probabilidad de estar desempleado que una persona que solo alcanzó la ESO. En cambio en la OCDE esta probabilidad es del 63%.

Una de las posibles razones a las que puede deberse esta situación es al bajo nivel con el que salen formados los estudiantes. Mientras que en España solo el 12% de los estudiantes universitarios rozan los niveles de rendimiento más altos de las pruebas PIAAC sobre comprensión lectora o matemáticas por ejemplo (las PISA de los adultos para entendernos), en los Países Bajos o en Finlandia dicho porcentaje supera el 35%.

Y eso sí, la formación genera en cualquier caso beneficios económicos netos tanto para el individuo como para la sociedad. El problema es que en España, otra vez, estos beneficios son menores en ambos casos que en la media de la OCDE.

El informe Education at a Glance 2014 – Panorama de la Educación 2014 de la OCDE arroja otras conclusiones interesantes:

España está lastrada por las altas tasas de abandono escolar temprano. Y todavía hay un tanto por cien muy elevado de personas que no tienen ni siquiera un título de formación profesional de grado medio. Mientras en el conjunto de los países de la OCDE, el tanto por cien de adultos sin título de Primaria o Secundaria roza el 24%, en España se dispara hasta el 45%.

Grafico

El 55% de los adultos, entendiendo como tales a las personas que tienen entre 25 y 64 años, tienen el mismo nivel educativo que sus padres. Un 40% de estos adultos han superado la formación que tenían sus padres.

Grafico

Mientras que en Reino Unido o los Países Bajos los adultos obtienen por término medio su primer título universitario a los 24 años, en España tienen que esperar casi a los 27 años.