La formación es un proceso que transforma por completo el rumbo laboral. Por falta de interés o de tiempo, puede que en su día te quedaras a medias con tus estudios y quieras completarlos mientras trabajas. Repasamos las tres razones por las que la mayoría de los que se los que se plantean volver a estudiar dan marcha atrás y te proponemos soluciones.

  1. No puedo ir a clase ⇒ estudia on line o a distancia

Lo primero que debes plantearte es que los estudios sean semipresenciales o no presenciales para poder combinarlos con la actividad diaria. Hoy en día tienes posibilidades de todo tipo, desde hacer un posgrado o un máster para aportar valor a tu titulación hasta conseguir una cualificación profesional que te acredite para ejercer la profesión a la que te dedicas.

Si quieres cambiar por completo tu rumbo profesional, puedes optar por cursar estudios universitarios o formación profesional on line. Además, existe la posibilidad de que obtengas el graduado en ESO para conseguir terminar lo que en su día fue imposible.

  1. No tengo tiempo ⇒ sácalo de donde sea

¿Crees que no es posible estirar más el día? Cursar unos estudios mientras trabajas no es una tarea sencilla. Tienes que prepararte para hacer ciertos sacrificios durante una buena temporada.

  • Sustituye el tiempo de ver la tele por la noche por tiempo de descanso: vete a dormir antes y levántate más pronto. Así puedes llegar a conseguir una hora diaria.
  • Aprovecha los desplazamientos si utilizas el transporte público o bien los tiempos muertos de espera. Casi todo el material que te den en los cursos será digital y podrás transportarlo fácilmente en un dispositivo de lectura que lleves contigo a cualquier parte.
  • Trata de consensuar con tu familia, con tu pareja o contigo mismo unas horas inamovibles a la semana: puedes dividirlas en dos días, por ejemplo. Haz que ese periodo sea cuasi sagrado. Durante este tiempo no debes tener obligaciones domésticas y el cuidado de niños o mayores está a cargo de otra persona. Tampoco vale que te distraigan los amigos.
  1. No sé dónde ponerme ⇒ elige bien el lugar

En casa se estudia muy bien cuando todos duermen. La comodidad no tiene que ser lo primero, porque solo estarás un periodo corto de tiempo. Créate una rutina de preparación del espacio, no seas muy exigente y en seguida te habituarás.

Deja las tareas que menos concentración requieran para cuando vayas en transporte público o tengas un tiempo muerto. Estas pueden ser para repasar conceptos, revisar materiales, organizar el estudio, leer correos, entrar en los foros de clase…

Para los periodos más largos de estudio sí debes buscar un espacio bien habilitado, cómodo, sin ruidos y sin distracciones. Una biblioteca es el lugar ideal. Si prefieres en casa, busca un escritorio y una silla adecuada y conviértelos en tu santuario: nadie ni nada debe interrumpirte mientras estás allí sentado.

Conseguir cierto nivel de estudios te dará la posibilidad de mejorar en el puesto de trabajo o ampliar considerablemente las posibilidades de encontrar empleo. Según el Informe Infoempleo Adecco 2014, más del 40% de las ofertas de empleo que publican actualmente las empresas en España piden titulados universitarios. También se demandan otros tipos de titulaciones superiores y certificaciones profesionales. Merece la pena planteárselo en serio.