Te contamos las razones que puedes dar a tus padres para estudiar fuera una temporada y buenos consejos para que vean que lo tienes todo controlado. No lo dudes: además de perfeccionar el idioma, podrás aprender cómo se estudia en otros países, observar distintas formas de convivencia y costumbres, establecer contactos que te pueden servir en un futuro tanto laboral como personal y conseguir mayor presencia en el currículum.

Invertir en tu futuro

Mejora tu comprensión y conocimiento del mundo: tienes la oportunidad de observar otras prácticas y formas diferentes de hacer las cosas. Puedes aprovechar para fijarte cómo desempeñan en otros países su trabajo a diario, no solo en el campo en el que estés interesado en formarte, sino en cualquier otro. Esto te aportará recursos para resolver situaciones en un futuro.

Mejora tus aptitudes: tienes que ser capaz de comunicarte de una manera eficaz en un entorno extraño, debes gestionar trámites burocráticos y solucionar problemas administrativos, tienes que organizar el tiempo para sacar el máximo rendimiento a la estancia y cuidar de tu economía. Además, debes adaptarte con rapidez a nuevas situaciones. Todo ello implica la adquisición de una madurez que te ayudará en tu trayectoria.

Mejora tu currículum: haber pasado una estancia en el extranjero implica haber experimentado una serie de vivencias que cualquier departamento de recursos humanos sabrá reconocer y valorar. No se trata solo del conocimiento de un idioma distinto, aunque esto también supone un plus importante.

Mejora tus perspectivas: incluir esta experiencia en el currículum siempre es positivo y,además, tienes la oportunidad de formar parte de un programa de estudios seguramente diferente al de tu lugar de origen, lo cual enriquece tus conocimientos. Y también, al contrario, podrás observar cómo ciertas prácticas se llevan a cabo igual en ambos sitios porque es la forma más lógica de hacerlas. Estas metodologías serán muy útiles y te abrirán nuevas puertas y vías de desarrollo laboral.

¿Lo tienes todo bien previsto?

Entérate bien de las equivalencias de estudios: no todos los planes de estudios son compatibles con los de nuestro país y puede que algunos no estén homologados aquí. Las calificaciones también cambian y tienen sus equivalencias. Debes revisar bien las asignaturas de las que te matricularás en el extranjero en caso de que curses una parte de tus estudios fuera. Si se trata de una titulación independiente, busca la equivalencia en nuestro país o al menos en el ámbito comunitario. No te olvides de matricularte de las asignaturas que debes seguir cursando (a distancia) en tu país de origen.

Busca una buena beca: si el país al que te quieres ir a estudiar es europeo, debes elegir la beca que más te convenga dentro del Programa de Aprendizaje Permanente (PAP). Si vas fuera de Europa, seguramente hay varios convenios internacionales bilaterales que tu universidad o centro de estudios mantiene con otros países. Dirígete a la oficina o servicio de relaciones internacionales de tu universidad. Además, hay numerosas entidades privadas que ofrecen becas. Infórmate bien de todos los requisitos que debes cumplir para solicitarla. Por lo general, tienen que ver con tu expediente, el dominio que tienes del idioma del país donde quieres cursar los estudios y las razones o motivación que te impulsan a vivir esta aventura.

Prepara el papeleo con bastante antelación: son muchos los trámites administrativos que se solicitan para quedarte una estancia larga en un país y, en ocasiones, desde que los pides hasta que te los conceden pasa un tiempo. Hay que tenerlo previsto para presentar en plazo todos los requerimientos. Y no te olvides de que, antes de volver, tendrás que solicitar cierta documentación para acreditar tu estancia y tus calificaciones.

Empieza a gestionar la estancia desde aquí: busca con calma el alojamiento. Te resultará más práctico e incluso económico vivir en un piso compartido o en una residencia de estudiantes. Localiza el banco que vas a utilizar y cómo vas a organizarte con el dinero en efectivo. Entérate del transporte o medio de locomoción que vas a emplear allí. Por último, si vas a un país europeo solicita la Tarjeta Sanitaria Europea y, si no, contrata un seguro médico privado.

Ahora ya conoces los motivos por los que quieres estudiar en el extranjero y las indicaciones que no debes olvidar para que tu experiencia sea provechosa. ¿A quién más tienes que convencer?