Estancarse laboralmente llega antes o después. Cuando se inicia una vida laboral se intuyen por delante retos, dificultades y oportunidades que continuamente aportan aprendizajes y construyen esa experiencia laboral tan valiosa que cada cual lleva consigo. Pero parece que, una vez está todo más o menos controlado, la rutina empieza a hacerse hueco hasta formar parte del día a día. Es entonces cuando hay que afrontar el siguiente nivel. Ha llegado el momento de crecer profesionalmente.

Análisis de la situación

Cuando se parte de cero  crecer es fácil. Basta con ir poniendo en práctica lo aprendido para conseguir afianzar las claves de una profesión. Pero cuando ya hay un recorrido a nuestras espaldas es importante pararse reflexionar.

Este análisis requiere tanto de una consideración sobre los recursos propios, habilidades, conocimientos y miedos como del entorno, de las circunstancias ajenas y barreras de acceso que influyen en la carrera profesional. Hay que tener en cuenta tanto los aspectos potenciadores como las contrariedades que se prevean encontrar en el camino. Para este examen viene al pelo una técnica muy práctica: el análisis DAFO (Dificultades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades).

Esta técnica consiste en detectar, señalar estas cuatro caras de un problema para cada nivel. El interno y el externo: lo que depende de uno, lo personal y lo que es externo y tiene que ver con los elementos y cuál es el momento de la profesión o del mercado. Por ejemplo, saber cuáles son las posiciones más demandadas, el grado de internacionalización del sector, nivel de automatización, conocimiento de herramientas específicas, nuevas aplicaciones, competencias más solicitadas. Con este ejercicio se podrá hacer un diagnóstico del estado de la cuestión relacionando qué se puede ofrecer con lo que se demanda en una actividad. Facilitará las claves para conseguirlo.

Estrategias para crecer profesionalmente

Trazar un plan

Tras esta reflexión toca ponerse manos a la obra y trazar un plan. ¿Qué tal si lo dibujas? Visualizar algo enciende el botón de la posibilidad en el cerebro. Plasmar tu sueño en un papel añade, al hecho de simplemente imaginar, el de concretar y materializar, aunque sea, de momento, solo sobre el papel. Ve añadiendo detalles a ese boceto cada día corrigiendo cuestiones que son accesorias o nuevos problemas que surjan y tenlo cerca para redefinirlo en cualquier momento.

En este mapa de tu crecimiento puedes establecer pequeñas metas semanales o mensuales que te acerquen al objetivo.

Detecta dónde puedes mejorar. La parte de Dificultades y Fortalezas de tu análisis DAFO son tus características y circunstancias personales. Ten en cuenta solamente aquellas en las que hay margen de mejora y que están vinculadas con el objetivo y ponte a trabajar en ellas para ir superando resistencias y ampliando tu formación. Trocéalos en mini metas y mantente despierto para ver oportunidades y con un sí en la cabeza (sí a valorar opciones alternativas, a imaginarlo, no a que hagas de inmediato cualquier cosa que se plantee). El faro será esa idea central de tu dibujo. Fórmate en aquello que añadirá valor a tu CV como profesional. El aprendizaje debe ser constante.

Ir afrontando retos alejará los fantasmas. Irá afianzando la confianza en ti mismo y te dará impulso para emprender otros.

Construye alianzas

Este camino no depende solo de ti. No se puede llegar solo a ningún sitio. Es una fantasía, por lo tanto, no deben dejarse cadáveres en el camino. No es ético y no es rentable a la larga. Apóyate y ofrece tu ayuda, se generoso. Esto forjará una red de la que formarás parte que te impulsará para crecer y que amortiguará las, muy probables, caídas. Acude a eventos, organízalos, crea las oportunidades. Durante este proceso también es importante que disfrutes de cada paso, que vayas con la atención constante y que no te ciegue el objetivo central. Observa y sal de ti mismo.

Aprende a comunicarte exponiendo tus ideas con claridad, escucha a tus interlocutores y contribuye a generar un buen clima y calidez para establecer escenarios de confianza. Aprende a ser asertivo.

Di sí todo el tiempo a superarte

Y a ser metódico con tu creatividad. Trabaja con el “sí”, en afirmativo. Añade a esto otra fórmula: “y además…” para mantener una actitud propositiva. Recibir y proponer. Sal de la comodidad y de lo conocido. Intenta romper la rutina. Quedarse dentro del círculo de confianza te empequeñece. Di sí todo el tiempo a superarte. Hablar en público, en inglés, presentarte a una candidatura en la que no cumples con todos y cada uno de los requisitos. Seguramente tienes otras competencias que enriquecen el puesto. Pon las en valor.

Toma decisiones. Reflexiona sobre ellas pero no esperes dar con la opción perfecta. No existe, aleja el perfeccionismo porque no ayuda para avanzar. Sal con una versión beta y ve moldeándola a las necesidades que encuentres. Plantéalo como un work in progress, como un proceso vivo y flexible pero enfocado. Ten presente que ninguna solución es definitiva ni la única posible.

Aprende a lidiar con el fracaso, el error y la equivocación y no quedarte enganchado ahí. Tómate solamente el tiempo de analizar por qué ha ocurrido y corrige el rumbo pero no te estanques por miedo. Procesos de selección donde te dicen que no, ascensos en los que te piden que esperes, despidos. Habla, comparte y no te aísles. Coge fuerzas y vuélvelo a intentar.

Ábrete a lo que la realidad ofrece. El plan va por un lado pero, hasta que no se materializa, no empiezan a surgir las dificultades y, también, las ocasiones, las sinergias y los momentos favorables. Para ello debe haber apertura y adaptabilidad.