Según un informe de la OIT, la tendencia en España para el 2016 y 2017 es una modesta recuperación del empleo, pero el pronóstico en otros aspectos laborales no es bueno. Nuestro país se encuentra entre las economías desarrolladas en peor situación por la creación de empleo vulnerable, las altas tasas de paro juvenil y la falta de mejoras sociales que reduzcan la pobreza laboral.

El estudio Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: Tendencias 2016 ofrece una previsión de los niveles de desempleo tanto de las economías desarrolladas como de las emergentes a nivel mundial. También propone una serie de recomendaciones para incentivar el empleo decente en los próximos años.

Tendencias mundiales

El dato más preocupante del futuro del empleo mundial es que el paro aumentará en 2016 y 2017. El pasado 2015 terminaba con una cifra de 197,1 millones de parados, 27 millones más que en la época precrisis. La OIT prevé que aumente en 2016 hasta 2,3 millones y que en 2017 se sumen 1,1 millones más, lo que haría que la cantidad mundial de desempleados para esta fecha superase los 200 millones de personas.

Otra de las grandes preocupaciones es el empleo vulnerable. La OIT advierte de que observa un crecimiento especialmente alto de este tipo de ocupación en las economías emergentes y en desarrollo. Brasil y China son dos de los países que más lo notarán. El precio del petróleo y, en general, de las materias primas, disminuirá y esto afectará especialmente a la precariedad del empleo en estas zonas.

Tendencias en España

Estas son las previsiones y los datos que la OIT recomienda tener en cuenta:

  • El paro disminuirá, pero habrá un estancamiento en la creación de empleo. Según el Informe, la tasa de paro descenderá por debajo del 20%. Actualmente se encuentra en el 21,8%; está previsto que baje al 19,5% en 2016 y dos décimas más (19,3%) en 2017. Con respecto al crecimiento del empleo, en 2015 fue del 1,8%; en 2016 se prevé que sea del 0,9 y en 2017 no creen que crezca nada en absoluto.
  • El desempleo juvenil sigue siendo elevado. De hecho, está por encima del 63% para jóvenes entre 16 y 19 años y del 42% para lo que están entre 20 y 24 años. Aquí la OIT aconseja impulsar un tipo de formación que esté más en contacto con la empresa y poner en marcha un mayor número de programas de prácticas para facilitar la inserción laboral de esta porción de la población.
  • El crecimiento del empleo hasta ahora se basa en la temporalidad. Han proliferado demasiado los contratos temporales o a tiempo parcial, lo que reduce considerablemente la estabilidad laboral necesaria para una recuperación real. La tasa de temporalidad interanual subió del 24,6% en el tercer trimestre de 2014 al 26,2% en el mismo trimestre de 2015, mientras que la media de esta tasa en la UE es del 14,8% en el mismo trimestre de 2015, más de diez puntos por debajo.
  • Hay pobreza laboral. La tasa de empleo vulnerable que refleja el Informe es del 12,5%, cifra que supera la media de los países europeos. Es realmente preocupante la cantidad de personas que son pobres a pesar de tener un empleo. El número de familias por debajo del umbral de la pobreza ha aumentado significativamente, del 27,3% en 2013 al 29,2% en 2014.

Una de las conclusiones de la OIT es que la vuelta a los niveles de empleo precrisis aún tardará 10 años en llegar. En la presentación del Informe, el director del departamento de Investigaciones de la OIT, Raymond Torres, habló de la necesidad de mejorar las condiciones sociales. Algunas de sus propuestas fueron subir el salario mínimo interprofesional hasta un 10% en los próximos 3 años, facilitar el crecimiento de las pymes, impulsar la innovación orientada a la economía verde, mejorar las políticas activas de empleo y fomentar la negociación colectiva.