Acabamos de conocer los principales datos de la Encuesta de Movilidad Laboral y Geográfica del Instituto Nacional de Estadística (INE) con todos los detalles sobre los cambios de residencia que realizan los españoles a otros municipios. En los últimos años, los traslados de las personas con empleo se han ido reduciendo de manera paulatina hasta 2013. Actualmente, sólo el 2,5% de ellos ha cambiado de municipio durante el primer trimestre de 2016, frente al 2,6% de 2015.

 

Número de ocupados por años que deciden trasladarse

 

Radiografía de los trabajadores que se trasladan

Entre los ocupados que sí han cambiado de municipio, la mayoría lo han hecho dentro de la misma provincia. De ellos, el 40% tenía su residencia anterior en la misma provincia, el 4,3% procedía de otra provincia de la misma comunidad autónoma, el 14,6% de otra comunidad y el 8,2% de otro país. Los que más se animan a hacer las maletas son los trabajadores de Cataluña (3,6%), Islas Baleares (3,5%) y de la Comunidad de Madrid (3,3%). Por su parte, los extremeños (0,8%), asturianos (1,5%) y aragoneses y andaluces (ambos con 1,7%) son los más reticentes.

Si nos fijamos en las edades, los que más disposición tienen a cambiarse son los jóvenes. Según los datos del INE, más de 226.400 ocupados entre 16 y 34 años (el 5,0% del total) han cambiado de municipio en el último año, lo que contrasta con los mayores de 55 años, de ellos sólo 22.200 ocupados (el 0,8% del total) han cambiado de municipio de residencia.

Otro factor que es importante es la antigüedad en su puesto de trabajo y el contrato que tengan. Aquellos que llevan trabajando menos de un año en el empleo actual, son más proclives al cambio, en concreto un 5,6% de ellos lo ha hecho, mientras que los que llevan seis años o más, prefieren quedarse en el lugar que ocupan (1,3%). Los que cuentan con contrato temporal también han viajado más, el 3,8% de ellos se ha cambiado hace menos de un año.

Por otro lado, cabe destacar que la movilidad geográfica de los extranjeros es superior a la de los españoles. En el último año ha cambiado de municipio de residencia el 8,5% de los ocupados extranjeros, frente al 1,8% de los ocupados españoles.

 

¿Qué hacen los desempleados?

En 2016 los que decidieron mudarse de municipio durante el año anterior ha aumentado en dos décimas , hasta situarse en el 3,9%, pese a que el período de 2010-2015 se veía que la tendencia iba en descenso. Si nos fijamos en los datos, 188.900 de 4.791.400 personas en situación de desempleo en el primer trimestre de 2016 han cambiado de municipio de residencia en el último año.

Por su parte, 3.921.400 (el 81,8% del total) llevan en el mismo municipio al menos cinco años. Al igual que ocurría con las personas que actualmente trabajan, los que son menos partidarios de los cambios son los desempleados de Extremadura (91,3%), Andalucía (86,4%) y Principado de Asturias (85,1%). Por su lado, las Comunidades Autónomas que tienen menor porcentaje son Islas Baleares (72,8%), Comunidad Foral de Navarra (73,7%) y País Vasco (76,4%).

 

 

Traslado residencia desempleados en 2016

Si algo llama la atención es que el 33,5% de los parados no se ha movido desde su nacimiento, concretamente un 1.603. 000, lo cual muestra la tendencia a buscar oportunidades dentro del ámbito en el que se vive. A pesar de que puedan existir nuevas oportunidades en otros lugares de España o países en el extranjero. Al igual que ocurría con las personas que tienen empleo, los más acostumbrados a cambiarse son los jóvenes, el 5,2% de los parados entre 16 y 34 años ha cambiado de municipio de residencia en el último año. Entre los parados mayores de 55 años, este porcentaje baja de manera notoria hasta situarse en el 1,5%.

El nivel de estudios también ayuda. Si nos fijamos en este aspecto, el 4,5% de los parados con titulación superior ha cambiado de residencia hace menos de un año, mientras que entre los que han estudiado hasta la primera etapa de educación secundaria ese porcentaje es del 3,5%.

En conclusión, las personas que trabajan actualmente en España han decido no cambiarse de su lugar de residencia en comparación con la cifra de años anteriores. Por otra parte, a pesar de no contar con una oportunidad laboral las personas en desempleo prefieren buscar trabajo en sus lugares de origen y son reacias a desplazarse.