¿Debería especializarme? Esta es una de las preguntas que suelen hacerse los profesionales que ya han cursado sus estudios en la rama de la salud o que, por otro lado, se encuentran trabajando, es decir, en activo, pero quieren aspirar a nuevas oportunidades profesionales dentro de este sector.

¿Por qué debería seguir estudiando?

No siempre es fácil tomar la decisión de continuar estudiando. Algunos de los frenos pueden ser la falta de tiempo, la necesidad de realizar una inversión, el tener que desplazarse hasta el centro de estudios, entre otras. Pero lo cierto es que cada vez resulta más importante contar con unas habilidades y conocimientos más específicos, o lo que es lo mismo, tener un perfil que sea capaz de incorporarse de forma inmediata a un puesto de trabajo, que sepa “al dedillo” lo que se le pide en su día a día y que sepa manejarse con la mayor autonomía.

especialización en ramas de la salud

Si tú también te has hecho esta pregunta alguna vez, a continuación te vamos a ofrecer algunas claves para que tomar esa decisión sea más fácil. Para ello hemos contado con la ayuda de la Fundación Universidad-Empresa de la Universitat de Valencia (ADEIT), que en la actualidad imparte 130 títulos propios en el área de salud, con el objetivo de formar a sus estudiantes en materias de lo más variadas con estudios de Enfermería, Odontología, Medicina estética, Genética, Farmacia, y muchas más.

Formación práctica en la rama de la salud

Seguro que ya lo sabes, pero está claro que seguir formándote y aprender con unos estudios más ajustados a la profesión que quieres ejercer, hace que crezcan tus posibilidades de conseguir empleo.

Antes de nada, algo que deberías tener muy presente es la carga práctica que tendrá el curso que realices. No sólo se trata de seguir aprendiendo de forma teórica, que también, pero cuando hablamos de especializaciones, lo más importantes es que la parte más real de la profesión, a lo que tendrás que enfrentarte durante muchas horas en tu trabajo, sea lo que se aborde más ampliamente durante tu formación.

“En los últimos años el avance de la tecnología y del conocimiento en el área de la salud se produce a pasos agigantados. Renovar el conocimiento, especializarse en el uso de las nuevas tecnologías y prepararse para afrontar los nuevos retos son claves”, según explican desde ADEIT.

Profesores, expertos en la materia

Ten un contacto real con profesionales en activos, que conocen mejor que nadie lo que te están enseñando. La calidad de los docentes es fundamental a la hora de elegir, por lo que antes de matricularte, recuerda “googlear” su nombre y ver más sobre su perfil. Por último, no olvides aprovechar para hacer networking con ellos y con otros alumnos. Desde ADEIT, consideran que el poder generar una red de contactos es uno de los puntos fuertes cuando se trata de especializarse en el sector de la sanidad.

La modalidad de los estudios

A distancia, de forma presencial, semipresencial u online. Selecciona la opción que encaje mejor contigo, tus responsabilidades y horarios. El hecho de que un centro ofrezca todas ella, es siempre un plus porque te facilitará elegir el curso, máster o diploma que necesitas.

Ajusta la duración

Al igual que ocurre con la modalidad, la duración que elijas será fundamental. Recuerda ser realista con el esfuerzo que podrás realizar. Imagina que te inscribes en un máster de un año, pero con el que además debes compatibilizar vida profesional y personal, puede que se convierta en una auténtica carga y que no puedas ni siquiera acabar. De ahí que, cuando estés revisando toda la información sobre estudios, analices bien que te ofrece cada una. En el caso de la Universitat de València, en el área de la salud, cuentan con opciones para todo tipo de alumnos:

  • Másteres propios: habitualmente duran un año y cuenta con entre 60 y 192 créditos. Esta opción es para los que quieren hacer una inmersión completa en la materia para tener una perspectiva más global.
  • Diplomas de especialización: profundizan en una materia de forma práctica y teórica durante unos 10 meses. La carga lectiva oscila entre los 25 y los 45 créditos.
  • Titulación de experto universitario: orientada a actualizar conocimientos y a tratar materias de especial interés, su duración ronda los 5 meses con entre 11 y 20 créditos.
  • Certificados universitarios: suelen ser la opción con una duración más breve, con unos dos meses de formación, para los que precisan conocimientos muy específicos. Tienen entre 3 y 10 créditos.

Ya lo sabes, especializarte está en tu mano, pero eso sí, elige con quién y cómo hacerlo porque iniciar unos estudios no siempre es fácil y requiere tu completo compromiso. ¡Suerte y a por ello!