El coworking tiene muchos atractivos para un emprendedor. Proporciona un lugar de trabajo barato, un ambiente ideal para que las propuestas prosperen y un sitio donde conocer a otros profesionales con intereses comunes.

Según un estudio publicado por Regus, 7 de cada 10 emprendedores españoles ven los espacios de coworking como el sitio ideal para encontrarse con otros emprendedores y compartir ideas. Consideran que es una oportunidad de conocer profesionales de mentalidad similar y de hacer networking.

Qué puedes encontrar en un espacio de coworking

Una de los principales servicios es algo que no se paga, la compañía. Trabajar con gente puede aumentar la productividad y las posibilidades de que prospere una iniciativa.

Según el estudio mencionado, este tipo de espacios proporcionan inspiración y estimulan a los miembros para mantener sus conocimientos y habilidades actualizadas. Este es el motivo por el que muchos ofrecen cursos y formación de interés para los emprendedores.

Otro de los servicios más valorados son los eventos de networking que suelen organizar, especialmente orientados a crear sinergias entre los emprendedores que asisten. Contar con el testimonio de personas que, como tú, están sacando adelante su startup puede servir de mucho apoyo. Además, se generan lazos, colaboraciones y asociaciones que pueden llegar a ser muy ventajosas.

En el día a día, lo que te proporciona el coworking es una mesa para trabajar, que puede ser fija o flexible. Esto determinará su coste, desde los 70-120 euros de un puesto flexible en el que hoy te sientas al lado de la ventana y mañana al lado de las escaleras, hasta los 150-250 euros de un puesto fijo donde plantar tu portátil siempre que vayas. También hay centros en los que te ofrecen despachos individuales; su coste suele superar los 200 euros. Ten en cuenta que las tarifas más bajas, por lo general, ofrecen un número limitado de horas.

Otros servicios que se asocian muchas veces a la tarifa son el número de horas al mes que puedes usar las salas de reuniones del centro; el tipo de conexión, que incluya fibra óptica o no; la posibilidad de emplear teléfono, impresora o fax, el horario al que puedes acceder al puesto o incluso la domiciliación fiscal de tu empresa.

Para Sean es el lugar donde ha podido dar forma a su propuesta, Gamify, y llevarla a cabo con éxito. Se trata de “estar en el sitio adecuado en el momento adecuado”, nos dice. Trabaja en el Campus Madrid, un espacio de Google para los emprendedores que también proporciona la oportunidad del coworking, pero que va más allá y da soporte a toda una comunidad de startups.

Otros centros, como Betahaus en Barcelona, además de los clásicos puestos de coworking, ponen a disposición de sus miembros talleres con herramientas para trabajar con plástico, madera, aluminio y cuentan hasta con maestros de taller.

Los pequeños inconvenientes

También hay aspectos negativos en estos espacios de trabajo, y conviene que los tengas en cuenta para saber si tu modelo de negocio puede desarrollarse plenamente en ellos:

  • Por un lado, algunos centros no son capaces de ofrecer la profesionalidad que se requiere a la hora de mantener una reunión con clientes. Conviene que te lo plantees desde el principio y que seas tú quien, en la medida de lo posible, controle todos los detalles. Esto está directamente relacionado con otro de los puntos feos: no siempre hay espacio disponible para montar una reunión o bien las salas son demasiado pequeñas.
  • Por otro lado, la privacidad está mucho más limitada. Cantidad de sitios disponen de taquillas donde podrás guardar las cosas, pero no puedes evitar que el de al lado te escuche hablar por teléfono con un cliente, que eche una ojeada a tu pantalla o que te pregunte directamente en qué andas trabajando. Ahora bien, los miembros habituados al coworking se rigen por buenas prácticas no escritas donde este tipo de actitudes están censuradas.