El último estudio de la consultora norteamericana IDC afirma que en 2015 el 37,2% de la población mundial trabajará de forma remota. Estos teletrabajadores estarán sobre todo en China o la India, pero también está previsto que crezca considerablemente la cifra de teletrabajadores en EEUU y Europa.

En España, a día de hoy todavía cuesta interiorizar esta tendencia mundial. De hecho las cifras de la última Encuesta de Población Activa afirman que sólo un 10% de los empleados trabajaron al menos un día de 2012 desde su casa. Y según el Instituto Nacional de Estadística, apenas el 20% de las empresas españolas tienen programas de trabajo remoto.

Los beneficios del teletrabajo son significativos. Según Fernando de Águeda, director general de Arkadin España, una de las principales empresas que trabajan en programas de audio y videoconferencia, las ventajas de teletrabajar son fundamentalmente tres:

  1. Autonomía: los teletrabajadores pueden desempeñar sus funciones desde cualquier lugar, incluso desde su propia casa, con las ventajas que ello implica para conciliar la vida familiar y laboral.
  2. Ahorro: el teletrabajo permite ahorrar espacio, dinero y tiempo, ya que se evitan desplazamientos innecesarios. Este ahorro se traduce al final en incrementos de la productividad.
  3. Ecología: la ausencia de desplazamientos implica también menos contaminación.

El Libro Blanco del Teletrabajo elaborado por la Fundación Másfamilia y publicado en junio 2012 incide en estos beneficios y añade uno más: el teletrabajo ayuda a reducir el estrés laboral de los empleados de una compañía. No se trata de un problema menor. La última Encuesta de Opinión Europea en materia de seguridad y salud en el ambiente de trabajo (2012) señalaba precisamente que el estrés laboral es la principal preocupación de los trabajadores europeos. Siete de cada diez trabajadores españoles y ocho de cada díez europeos creen que el número de personas que padecerán estrés laboral en los próximos cinco años va a aumentar.

Con todo y a pesar de las múltiples ventajas también es cierto que la soledad del teletrabajador entraña riesgos. La falta de contacto físico entre los miembros de una organización puede anular el sentimiento de pertenencia al grupo. Y al final esta desvinculación puede traducirse en falta de productividad, precisamente lo que se pretendía revertir. Algunos consejos básicos para evitarlo pueden ser estos:

  • Potenciar el sentimiento de pertenencia al grupo con distintas iniciativas y no premiar la presencia física frente a todas las cosas
  • No dejar de lado a los teletrabajadores en la toma de decisiones del día a día de la empresa
  • Mantener reuniones periódicas virtuales aunque sólo sean para intercambiar impresiones sobre la marcha de un proyecto y las inquietudes de los trabajadores y teletrabajadores
  • Hacer partícipes de los triunfos a todos los empleados de la compañía; sí, también a los teletrabajadores
  • Mimarlos y animarlos especialmente porque seguramente sean los que más lo necesiten

Pero, ¿qué dicen los propios teletrabajadores? ¿Qué opinan ellos? ¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan?

Pues uno de los último estudios de la multinacional Regus afirma que la falta de concentración, las interrupciones sobre todo familiares y la adopción de malas posturas o el trabajar en cualquier sitio son los principales problemas que reconocen los propios empleados a distancia que tienen en el día a día.

Cory Doctorow Working. Imagen con licencia Creative Commons de Jonathan Worth