En el año 2012, en el corazón de la Ciudad de México cinco amigos tuvieron una idea genial: Comenzaron a compartir sus propias experiencias sobre experiencias de fracaso e ideas de emprendedor fallidas. Crearon lo que a día de hoy se llama: Fuckup Nights  y básicamente consiste en que los ponentes son empresarios o emprendedores que de forma muy amena explican a otros la forma en que estrepitosamente han fracasado, y la mayor de las veces se han ido a la bancarrota financiera, personal y hasta legalmente.

Aprendiendo de la experiencia emprendedora

En primera instancia esto no sería como para tomárselo a risa. Pero la forma en que cada uno explica su experiencia hace que el transcurso de la tarde sea además de amena, enormemente gratificante y de mucho provecho. El humor es uno de los requisitos indiscutibles para presentarse como speaker e ingrediente base en este asunto
espinoso.
La experiencia al contar estas historias fatídicas de emprendedores fue tan inspiradora que en el año 2015 ya el FuckUp nights estaba en más de 100 ciudades en todo el
mundo. Y los que todas estas personas tienen en común es que se lanzaron al vacío de la incertidumbre dentro de la emprendeduría con un sueño, un servicio o un producto “estrella” y a medida que van contando de qué manera comenzó el cuento de hadas que cierto tiempo después terminó en cuento de terror con tintes psicodélicos, la mayoría de las veces, hace que en el público que les escucha ocurran varias cosas, entre ellas:

  • Lograr que la audiencia vea exactamente en dónde estuvo el principal fallo del proyecto o del emprendedor.
  • Enciende la llama de la osadía, del “¡atrévete!” pues anima a lanzarse, a atreverse.
  • De alguna manera escuchar esas experiencias hace que sepas que todo es posible, siempre y cuando se haga de la manera ordenada, correcta y con testeo

A día de hoy se alza como el movimiento más activo del planeta…invita a crear. Más de 10.000 personas se hacen eco para asistir a este evento y en mi opinión lo que pasa cuando escuchas que alguien a fracasado es que ese testimonio, te hace crecer, ya seas emprendedor o no.
Encontrar historias de éxito personal, profesional o empresarial es lo común, pero raramente escuchamos testimonios de fracasos. En la calle no se “sacan los trapos” al sol.

¿Fracaso en los proyectos freelance?

Eso, en la mayoría de las personas causa vergüenza, miedo, exposición a ser juzgado, a escuchar risas estrepitosas, consejos y un largo etcétera. Hace poco el periodista inglés Michael Booth, afincado en Dinamarca publicó el libro: “Gente casi perfecta” (Capitán Swing, 2017) en donde recoge, después de un exhaustivo recorrido por cinco países nórdicos “perfectos”: Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia e Islandia; que están considerados como sociedades modelo destapa (después de muchas
entrevistas) que un país como Dinamarca que ha ganado desde 1973 todos los rankings de “felicidad” y sin embargo tiene el segundo lugar como consumidor de antidepresivos. En un caso similar se encuentra Finlandia, con su usual premio a la mejor educación; resulta que la gente en esta cultura sólo se permite mostrar una cara afable, sonriente y “todo me voy estupendamente” siendo incapaces de mostrar cuando algo no funciona ni a sus familiares o amigos más cercanos; esto por supuesto lleva a esta sociedad a ser una de los mayores consumidores de alcohol a nivel mundial.

 ¿Qué ganamos ventilando nuestros errores frente a los demás?

Viendo el éxito de FuckingUp nights: aprendizaje. Aprendemos más haciendo que leyendo o escuchando. Aprendemos con la experiencia y ¡qué hay mejor que aprender de los errores ajenos! Eso sí, para lograr integrar nuevos conceptos, nuevas formas de hacer o ser hemos de escuchar con atención y sin juzgar…¿Y eso cómo se logra?
Escuchando atentamente, entrenando el oído. No dar opinión, quizás sea sea de más provecho preguntar y preguntar mucho, no con el afán del chismorreo sino con el objetivo de aplicarlo y hacer las cosas cada vez mejor. Convertinos en seres humanos, en vez de hacedores humanos. Eso es utilidad. Haciendo es como se aprende.