Los estudios de FP cada vez están socialmente mejor considerados. Sin embargo, todavía les queda un largo camino para llegar al prestigio que tienen en países como Alemania u Holanda. Este nivel formativo proporciona mayor de empleabilidad, los datos lo demuestran. Una de cada tres ofertas va dirigida a candidatos con titulaciones en formación profesional, según el último Informe Infoempleo-Adecco.

En los últimos 10 años, el alumnado matriculado en FP ha aumentado un 71%. Actualmente, la mayoría de alumnos que quieren continuar con los estudios después de finalizar la etapa obligatoria se inclina por la FP. Durante el curso 2016-2017, la formación profesional en todas sus modalidades contó con 800.000 alumnos, mientras que de bachillerato fueron 687.000 estudiantes. Estos han sido los datos facilitados por el Gobierno en la presentación del Plan Estratégico sobre Formación Profesional.

Un nuevo impulso institucional para la formación profesional

La semana pasada se reunieron los agentes sociales, sindicatos y empresarios, con el Gobierno para hablar acerca del nuevo Plan Estratégico sobre Formación Profesional. La finalidad es prestigiarla, una acción que beneficia tanto a trabajadores como a empresas.

Para los primeros representa una forma de mantenerse empleado a lo largo de toda la vida laboral. Para los segundos, supone la contratación de personal cualificado que incluso puede haber sido formado en sus filas, como sucede en el caso de la FP dual. De hecho, el plan incluye un refuerzo especial para esta modalidad que actualmente solo ocupa al 2,5% del alumnado de formación profesional.

Para los agentes sociales, la formación profesional no es una opción de segunda. Debe recibir un apoyo institucional que atienda a las siguientes necesidades:

  • El Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales debe incluir los nuevos perfiles que van surgiendo de una manera más inmediata. Por este motivo se deben simplificar los mecanismos de diseño y la actualización de las titulaciones.
  • La oferta formativa ha de adaptarse a los cambios tecnológicos. Actualmente, se sufre un retraso de cuatro años en esta adaptación, por lo que, cuando se van a impartir los conocimientos, estos han quedado obsoletos.
  • Las prácticas de FP dual han de ser remuneradas.
  • Los docentes deben actualizar conocimientos para estar al día de lo que demanda el mercado laboral. El Gobierno cuenta con sindicatos y empresarios para llevar a cabo tanto su formación como la gestión de estancias en empresas.

La intención es que el Plan Estratégico sobre Formación Profesional se ponga en marcha en los próximos meses. Este ha sido un primer borrador que se seguirá discutiendo en distintas reuniones con los agentes sociales.

Una buena forma de tener una vida laboral saludable

Tal como apuntamos al inicio, los datos demuestran que contar con una titulación en FP supone encontrar con más facilidad un empleo. Según el Informe Infoempleo-Adecco, durante el año 2016, el 32,8% de las vacantes requería titulados en FP. Todavía son más las ofertas que solicitan universitarios, un 44%, pero la empleabilidad de la FP está muy por encima de la de estudios medios como bachillerato, BUP y COU (13,41%), y, por supuesto, de la de los que cuentan con la ESO o el graduado escolar (tan solo el 9,63% de las ofertas).

Con respecto a la FP dual, modalidad que se quiere impulsar de manera especial, Fedea ha presentado un estudio muy revelador. Han cruzado datos de la Tesorería General de la Seguridad Social con registros educativos de la Comunidad de Madrid en dos tipos de alumnos de ciclo superior: los de FP presencial y los de FP dual. La conclusión es que los graduados en PF dual han acumulado un 27% más de días de trabajo durante el primer año que los de la FP presencial. Además, han obtenido un 32% más de ingresos que ellos.