Por encima del deseo de mejorar su salud las personas con alguna discapacidad han expresado sobre todo su anhelo de tener más y mejores oportunidades laborales. Así lo ha expresado un 71% de los encuestados en el Informe de la Fundación Adecco, ¿Qué 3 deseos le piden al nuevo año las personas con discapacidad? Un 76% de las personas con certificado de discapacidad y con edad de trabajar llevan más de un año en paro. La cifra de parados de larga duración es de 36,5% del total de personas desempleadas en la población en general.

Barreras de todo tipo para las personas con discapacidad

La ley establece que al menos un 2% de la plantilla de las empresas con más de 50 trabajadores debe tener algún tipo de discapacidad reconocida, es decir, estar en posesión de un certificado de discapacidad del 33% o más. Pero la realidad es que casi el 70% de los trabajadores que trabajan por cuenta ajena lo hacen en empresas de más de cincuenta trabajadores que no cumplen con la cuota, según los datos del Observatorio sobre Discapacidad  y Mercado de trabajo en España (Odismet), lo que agrava el problema de desempleo del colectivo con dificultades.

Un 77% de estos trabajadores denuncian que la discapacidad es una barrera para el empleo. Y no solo en el acceso a un puesto. La promoción dentro de la empresa, el ascenso al que legítimamente todo trabajador aspira, está duramente penalizado si se tiene una discapacidad. Así opina el 89% de los trabajadores con alguna dificultad.

Las barreras arquitectónicas suponen otro de los problemas añadidos al acceso a los puestos de trabajo de personas con discapacidad. A pesar de que hace un año que acabó el plazo establecido por la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social para que los bienes, servicios y edificios sean accesibles en España para todas las personas hay todavía un número muy elevado de ellos no cumplen con esta reglamentación.

Y a todo esto se suman los obstáculos de camino al trabajo como transportes públicos poco accesibles, elementos en las aceras como patinetes o bicicletas dejadas en la mitad o rebajes inexistentes. Puede que por estas razones, entre otras, un 41% de estas personas piden el teletrabajo como fórmula de flexibilidad que facilitaría su inserción laboral.

“Empleo”, el deseo que más se repite en las personas con discapacidad

Por una tecnología accesible

En un mundo laboral profundamente automatizado la accesibilidad a la tecnología no debería ser un escollo para la discapacidad. Precisamente, gracias a la digitalización pueden salvarse muchas de las impedimentos que conlleva un funcionamiento motriz que no puede adaptarse a cualquier circunstancia de camino al trabajo. El 70,4% de los encuestados cree que los avances tecnológicos mejorarían su calidad de vida, sin embargo, ocho de cada diez advierte que la tecnología adolece de un profundo desconocimiento del mundo de la discapacidad. Reclaman una mayor acercamiento y sensibilización por parte de este entorno para hacerlo más social.

Aunque, una vez conseguido un empleo, esto deja de ser la principal preocupación, según el mismo informe. No estar señalado de por vida laboral por tu condición es algo que también reivindican. El normalizar la presencia en las empresas de personas con capacidades diferentes y que estas singularidades no supongan un lastre a la hora de promocionar es algo que todavía es terreno de conquista. Y con ello nos referimos también a que se está produciendo una gran pérdida del talento que acumula este colectivo.

Así las cosas, no hay mucho lugar para el optimismo en cuanto al empleo en  las personas con discapacidad. Un 63% no confía en encontrar un trabajo durante este año que recién comienza. La cronificación del desempleo en estas personas hace que haya que hacer un esfuerzo más, esta vez tratando de insuflar ánimos, para enfrentarse a un mundo laboral que no termina de adaptarse.