El tiempo es una variable importante en las ofertas de empleo. Los años de trayectoria profesional teniendo en cuenta la experiencia o la edad son características fundamentales en los procesos de selección. Unas veces en la propia oferta de trabajo, cuando se indica claramente el requisito mínimo de experiencia laboral y otras, durante la entrevista al hacer referencia al tiempo dedicado en el sector.

La experiencia en un puesto de trabajo y la edad van consecuentemente unidas. Una persona con una amplia experiencia necesariamente tendrá que contar con un mínimo de años que le permita acumularla. Es la eterna queja de los más jóvenes, la pescadilla que se muerde la cola. No poder acumular experiencia porque no te dan un puesto de trabajo por no tenerla. Para determinadas posiciones es imprescindible, lo que redunda en la edad del candidato. Para otras no es necesario. Es ahí donde deben buscar.

8 de cada 10 ofertas piden experiencia en el puesto

Pero no es fácil. El 80,5% de las ofertas de empleo recopiladas en el último Informe Infoempleo Adecco piden una determinada experiencia laboral. La experiencia está considerada un indicador fiable de las cualidades, conocimientos, competencias y habilidades que previsiblemente acumula el candidato. Puesto que el tiempo que se dedica a las tareas de reclutamiento está muy limitado pidiendo un mínimo de experiencia en el puesto se asegura un determinado perfil. Así pues, es una de los principales requisitos en las ofertas.

Pero la experiencia es algo que no es siempre relevante. Hay puestos para los que, los años dedicados a una actividad, no forman parte de los criterios. Se está buscando sabia nueva en personas que acaban de finalizar su formación o se prefiere un perfil más dúctil o con una mirada libre de la inercia de los años en la misma actividad. Esto ocurre en el 22% de las ofertas de empleo donde se especifica que no es necesaria.

Mayor responsabilidad, más edad

Son los puestos de mayor rango, gerentes y directores para los que se pide un mayor número de años de dedicación. Si la media para todas las posiciones está en 3,39 años de experiencia para estos cargos se piden 6,1 años, según lo recogido en el informe.

Para los mandos intermedios se requiere de una experiencia de 5,1 años y para técnicos 3,2 años. Son estos últimos a los que se les han incrementado más los requerimientos de experiencia respecto al anterior informe, un total de un 9,3%.

Los años de dedicación en un determinado sector son también significativos para algunos de ellos. Por ejemplo en el sector de la construcción se ha incrementado en más de un punto los años de experiencia requerida en las ofertas de empleo. En el 2016 se pedían de media 2,35 años de experiencia. En el 2017 se ha aumentado hasta 3,55.

Si apuntamos a los sectores y su relación con la trayectoria profesional, señala el informe que los  recursos energéticos es el ramo que más experiencia solicita. En cambio, para hostelería y turismo la experiencia es lo de menos en muchos casos. La media solicitada es de 2,8 años.

La edad, un dato cuestionado pero muy tenido en cuenta en las ofertas

Un 25,75% de las ofertas de empleo recogen explícitamente un rango de edad entre sus requisitos. Para que no sea ilegal debe estar muy justificado ya que, en caso contrario, se consideraría discriminatorio, lo que queda protegido por la Constitución Española en el artículo 14.

Dicho esto, de alguna forma la edad se cuela en las consideraciones sobre la idoneidad de los candidatos. El resultado es que los menores de 26 años y los mayores de 46 años son los que mayores dificultades encuentran para superar un proceso de selección.

En este punto, la relevancia de la edad va por categorías profesionales. Los cargos de mayor responsabilidad van asociados a personas con algo más de edad, fruto de la exigencia probablemente. Para directivos está en una media de 35,15 años. También el área funcional juega a favor de la edad y los departamentos de administración, compras o legal son las que piden a sus candidatos más edad.

En cambio, los departamentos de marketing, TIC o producción son los que prefieren contratar a personas más jóvenes.