Llevamos semanas de cambios y nuevas medidas en España. La educación y la formación están entre las afectadas por los (casi) omnipresentes recortes presupuestarios. Dejando de lado cifras económicas, también se está intentando cambiar el modo de emplear esa inversión pública. Por eso, el Congreso de los Diputados está a favor de implantar un sistema dual a la Formación Profesional con la que los jóvenes podrán formarse en las aulas y, a la vez, tener experiencia práctica en las empresas.

En contra de la figura del ni-ni, que ni estudia ni trabaja, surge la opción opuesta: que los jóvenes hagan las dos cosas a la vez. Además de adquirir información teórica y práctica al mismo tiempo, se intenta así reducir esas terroríficas cifras de paro juvenil en España, que llegan al 50 por ciento en la franja de los 16 a los 24 años. Son datos muy alejados de los de la media europea, que tampoco dan muchas esperanzas a los menores de 25, con un 22 por ciento de desempleo.

El Congreso quiere que se estudie si este plan es viable y tiene posibilidades de ser exitoso antes de llevarlo a cabo y, aprovechando los cambios, también propone que se inicie un análisis sobre el sistema de Formación Profesional en España que diagnostique sus puntos débiles y mejore, así, su imagen de ‘patito feo’ del sistema educativo.

Desde el punto de vista del Partido Popular, que es el grupo que ha propuesto esta medida, el mercado laboral ha cambiado tanto en los últimos años que es necesario que la formación de los jóvenes tenga que hacerlo también, adaptándose a las necesidades de los empresarios. José Ignacio Wert, actual ministro de Educación, Cultura y Deporte, cree que así se aumentará la ‘empleabilidad’ de los alumnos y hará de la FP una alternativa atractiva para ellos promoviendo, incluso, “el espíritu emprendedor y el autoempleo”. Lo que está claro es que todas las partes políticas coinciden en buscar más alumnos de FP. Ángel Gabilondo, su antecesor en el cargo, anunció el año pasado que se necesitan cubrir más de 200.000 plazas de aquí a 2016 para atender las demandas profesionales.

Como pista, el ministro Gabilondo se refería a la necesidad de 115.000 plazas nuevas para formarse en el sector de distribución y transporte y las restantes, repartidas en ámbitos como los servicios, la construcción o el sector primario.

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Imágenes: FP Xunta de Galicia.

Portada: Andrea Morandeira.