Los datos con los que se cerró el último año hablan por sí solos: el sistema de franquicias españolas en su conjunto facturó un 6,5% más que en 2010, aumentó el número de establecimientos operativos en un 3,2% y dio empleo a un 3,8% más de personas. En números reales, las franquicias nacionales facturaron más de 26.000 millones de euros y dieron trabajo a más de 240.000 personas, según el informe realizado por la Asociación Española de Franquiciadores (AEF). «En el último año ha habido un crecimiento que no se producía desde 2008», afirma Xavier Vallhonrat, presidente de la AEF. Y aunque algunos negocios que no eran «suficientemente sólidos» han desaparecido, se está creciendo en calidad, «pues las franquicias están profesionalizando sus propias estructuras de organización », asegura Mariano Alonso, director general de mundoFranquicia consulting.

Aunque este sistema de negocio está en auge, los empresarios han de tener muy claro las ventajas e inconvenientes de poner en marcha una franquicia, mientras que los emprendedores han de estudiar pormenorizadamente en qué sector les gustaría intervenir y si tienen la financiación necesaria para ello. «Con la situación de crisis, el interés por las franquicias ha crecido mucho. Por eso, el proceso de selección de franquiciados ha de ser mucho más riguroso, completo y detallado», explica Mariano Alonso, que recuerda que la franquicia no se vende, «sino que se concede bajo una serie de estudios y análisis muy concretos».

Claro ejemplo de éxito es la historia de Grupo Carlunas, que con más de quince años en el sector de la reparación y sustitución de lunas  está teniendo un gran desarrollo empresarial, puesto que se ha convertido en una salida profesional muy importante para un colectivo muy afectado por la crisis, el que apenas tiene formación. «Para nosotros es fundamental que el franquiciado se implique totalmente con el grupo y que conozca muy bien la zona donde va a abrir el taller », indica Francisco Yáñez, director general de Carlunas. El requisito más importante a tener en cuenta es que la idea del candidato debe adecuarse en un 90% o más al modelo de negocio de acuerdo con las especificidades del mismo diseñadas por el franquiciador. «El negocio primero tiene que gustar, y luego ya se estudiarán los beneficios que pueda generar», aconseja Xavier Vallhonrat,  presidente de la AEF. Y, por otro lado, el demandante debe disponer de la capacidad de financiación suficiente. He aquí el gran problema. «La banca está como está y el apoyo que recibíamos por parte  del sector financiero hace unos años ha prácticamente desaparecido», añade. Quizá esta sea la causa principal que impida a muchos emprendedores o personas en desempleo a lanzarse al mundo de la franquicia.

Ser franquiciador

En el otro lado de la balanza se encuentran los empresarios que deciden reconvertir en franquicia su modelo de negocio. «El primer consejo es que desarrollen con calma y definan muy bien estratégicamente su proyecto de franquicia. Que no tengan prisa», matiza Mariano Alonso, director general de mundoFranquicia consulting. Una recomendación lógica si se tiene en cuenta que estamos poniendo en juego el reconocimiento de nuestra marca. Además del crecimiento exponencial del negocio, los empresarios podrán disfrutar de un mejor uso de los  recursos  de gestión. Los problemas y la toma de decisiones del día a día en cada punto de venta se resolverán  por los propios franquiciados, siempre según al acuerdo firmado y teniendo en cuenta los manuales de gestión establecidos por la marca. «El trabajo ha de ser conjunto, aunque el franquiciador marque el camino a seguir, puesto que pone todos sus medios y experiencia previa para que todo salga bien», indica Francisco Yáñez, de Carlunas. «Y aunque a veces surgen discrepancias, hay que arreglarlas con mucho diálogo y consenso», concluye. Mariano Alonso va un poco más allá y recuerda que los tres requisitos básicos para poder hablar de una relación de franquicia «son la concesión de derecho de uso de una marca, la transmisión de conocimientos técnicos, formación y experiencia, y la asistencia técnica y comercial con los franquiciados».