Las cámaras de comercio se han sumado a los esfuerzos para intentar disminuir la elevada cifra de desempleo entre los jóvenes. La propuesta desde estos organismos para participar dentro del Plan de Garantía Juvenil tiene dos frentes, la formación y la ayuda a la inserción laboral.

Han desarrollado el programa PICE para capacitar a los jóvenes, mejorar su empleabilidad teniendo en cuenta el punto del que parten y acompañarlos durante su recorrido construyendo un itinerario individualizado. También trabajarán con las empresas para detectar las necesidades de demanda de perfiles profesionales, sensibilizarlas sobre la necesidad de que se impliquen en dinamizar el mercado laboral y dar a conocer el programa.

Cuatro puntos de partida

Las situaciones en cuanto a formación y experiencia laboral en al que puede encontrarse un joven pueden ser muy diferentes, pero las han agrupado en cuatro posibilidades:

  • Jóvenes sin estudios y sin experiencia laboral. Los esfuerzos irán encaminados a que este grupo adquiera las competencias básicas, lo que les permitirá el acceso a ampliar su formación y mejorar así las posibilidades de contratación o incluso de autoempleo.
  • Jóvenes que han abandonado los estudios y que tienen alguna experiencia laboral. El objetivo será dirigir a estos chavales que ya han adquirido destrezas en materia laboral hacia nichos de empleo y que su formación sea reconocida por el mercado laboral a través del Sistema Nacional de Cualificaciones.
  • Jóvenes con formación que todavía no han accedido al mercado laboral. El objetivo con este grupo será facilitar las prácticas no laborales o la formación en la empresa.
  • Jóvenes con formación y experiencia laboral. Se tratará de ampliar las oportunidades laborales de este colectivo a través de programas de movilidad hacia Europa o de emprendimiento.

La tríada de la empleabilidad

Los objetivos de formación e inserción laboral se desarrollarán a través de tres áreas de trabajo diferenciadas:

  • Plan de capacitación. Este es el grueso del programa. Se pretende mejorar las habilidades tecnológicas, de empleabilidad y habilidades sociales, incentivar el emprendimiento y facilitar herramientas para su desarrollo. Con una formación básica y otra más específica orientada hacia los intereses y las capacidades de cada uno. Se trata de un itinerario formativo completo que desembocará en una oportunidad laboral y que se hará de forma tutelada.
  • Plan de movilidad. Pretende ampliar los recursos para facilitar la movilidad de jóvenes profesionales en el entorno europeo. En este punto se trabajará tanto con los participantes como con las empresas que los acojan.
  • Plan de formación dual. En esta área se hará hincapié en la intermediación entre empresas y jóvenes para mejorar la formación dentro de la empresa. Se analizará la demanda de profesionales por parte de las empresas y se facilitará el aprendizaje de competencias del sector en las compañías. La FP Dual ha sido una fórmula por la que siempre han apostado fuerte las cámaras de comercio desde su implantación.

Si tienes menos de 25 años y te interesa participar en el programa, ponte en contacto con la cámara de comercio más cercana a tu localidad. Se encargarán de acompañarte en todo el proceso de inscripción. Tienes que cumplir una serie de requisitos:

  • Estar inscrito en el registro telemático del Ministerio de Empleo.
  • Tener nacionalidad española, ser ciudadano de la Unión Europea o extranjero con permiso de trabajo y residencia.
  • Estar empadronado en cualquier localidad española.
  • No haber trabajado en los 30 días anteriores o no haber tenido una formación de más de 40 horas en los 90 días anteriores a la inscripción.