El Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, ha decidido compensar a las universidades por la reducción de las tasas en las familias numerosas.

El departamento que dirige Jose Ignacio Wert destinará un total de 44,2 millones de euros para este fin. La Universidad Complutense de Madrid será la que mayor dotación obtenga. Recibirá un total casi 3 millones de euros.

La Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad de Barcelona y la Universidad Politécnica de Madrid recibirán también de esta partida un importe que supera los 2 millones de euros.

Otras universidades como a Universidad de Málaga, la Universidad de Murcia, la Universidad del País Vasco, la Universidad Politécnica de Cataluña, la Universidad Politécnica de Valencia, la Universidad Rey Juan Carlos, la Universidad de Sevilla, la Universidad Nacional de Educación a Distancia, la Universidad de Valencia y la Universidad de Zaragoza recibirán una dotación por encima del millón de euros.

A las tasas que deben pagar los/as estudiantes que pertenecen a familias numerosas (más de 3 hijos) se les aplica una reducción del 50% según la ley vigente.

Las universidades públicas han sufrido una pérdida de 1.524 millones de euros en las aportaciones totales desde 2010 pese a que las tasas que pagan los estudiantes han aumentado. Esta aportación a la financiación de las universidades es la única que se ha visto incrementada durante el periodo de crisis y supone un 20% más desde 2010.

La comunidad que más recortó su financiación universitaria ha sido Castilla-la Mancha con un 23% desde 2010. La que menos fue Baleares con un descenso inferior al 10%.

Los rectores de cinco universidades públicas valencianas han reclamado la vuelta de la financiación de estas instituciones a los niveles de 2010 y la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas), en su última asamblea general extraordinaria, concluyó que es necesaria una “profunda reflexión sobre el futuro de la universidad española en lo referente al modelo de financiación, antes de poner en marcha un cambio que de hacerse con precipitación tendría graves consecuencias para todo el sistema universitario”.