Si el presentismo es la presencia excesiva del empleado en la empresa, el hiperpresentismo sería la presencia excesiva de la empresa en la vida privada del empleado. Hoy en día las responsabilidades laborales se pueden entrometer fuera del horario laboral a través de cualquier smartphone. Para que esto no suceda hay que saber llevar una adecuada gestión del tiempo y que los mandos superiores tomen conciencia para empezar a atajar esta situación.

La responsabilidad de controlar el presentismo recae sobre la empresa. En el hiperpresentismo es el trabajador el primero en darse cuenta de que algo falla y que hay que poner un límite a sus obligaciones. Países como Francia han tomado conciencia de lo que representa esta situación y, desde primeros de año, los empleados tienen derecho a desconectar de sus quehaceres laborales una vez que acaba su jornada.

El conocido ahora como hiperpresentismo, tal como lo denomina en su blog la influencer Pilar Jericó, también ha recibido otros nombres, como efecto blurring, es decir, cuando la barrera entre tu vida personal y laboral comienza a volverse borrosa. La situación que describe es muy común en una era dominada por la conectividad que ofrecen las tecnologías.

Síntomas para reconocer el hiperpresentismo

Lo que dificulta reconocer este síntoma es que se trata de pequeñas interrupciones en la vida diaria que no tienen una periodicidad regular y que no duran siempre el mismo tiempo. Pero la sensación cuando te acuestas es muy clara: la de no haber desconectado del trabajo en todo el día.

Los primeros quizá en darse cuenta de este hecho son los que te rodean. Si ya has recibido demasiados comentarios sobre por qué tienes que estar pendiente del móvil o del ordenador fuera de tu horario, es el momento de reflexionar sobre cuánto te afecta esta situación.

Otro síntoma claro es cuando te toca estar atento al trabajo en momentos de tu vida privada muy reservados, como una reunión de amigos, una comida familiar o la muestra del colegio de tu pequeño. Si no puedes desconectar por completo de tus responsabilidades durante un periodo de tiempo determinado, es que el trabajo está hiperpresente en tu vida.

horas extra

Algunas buenas medidas para frenar el hiperpresentismo

El primer paso, como con cualquier situación que abusa de tu tiempo y tu libertad, es reconocerlo. A partir de ese momento es cuando se puede empezar a actuar.

Como hemos apuntado al principio, la gestión del tiempo y una correcta planificación pueden ayudar a determinar tus límites espaciotemporales en relación con el trabajo. No es ciencia ficción, se trata de que empieces a establecer un momento dentro tu horario laboral para atender lo que haces fuera de él. ¿No es posible? Entonces delimita ese tiempo fuera del horario y contabilízalo como horas extra.

Cuando hayas hecho este cálculo, es el momento de plantearlo en la empresa para poder llegar a un acuerdo sobre la manera de hacer frente a este hecho. Lo ideal es que vayas con las soluciones ya pensadas, dispondrás de una mayor ventaja a al hora de pactar las medidas para solucionar el hiperpresentismo.

El consejo que nos ofrece Pilar Jericó es que se aborde la cuestión desde dos puntos de vista, el de la empresa y el del empleado: por un lado, “los directivos, jefes y responsables de equipos tienen que comprender que el bien más valioso de cualquier empresa es el talento humano y que exigir cosas de una forma desmedida solo genera desmotivación y agotamiento en los empleados”; por otro, el empleado tendrá que establecer un límite que se centrará especialmente en el uso del móvil fuera de su horario laboral, “dejarlo apagado por unas horas o utilizarlo cuando es realmente necesario son algunas medidas que ayudarán a separar la vida laboral de la personal”.