El currículum convencional está de capa caída. Con la que está cayendo en el panorama económico, cada vez son más los trabajadores que deciden traspasar las fronteras de su país en busca de nuevas oportunidades y es necesario que el documento donde reflejen su experiencia profesional, sus títulos académicos o sus habilidades lingüísticas sea tan fácil de entender aquí como en Berlín, París u Oslo.

Desde 2005, los países europeos cuentan con un tipo de currículum estandarizado, el Europass, un modelo disponible en 26 lenguas, descargable fácilmente desde su página web –http://europass.cedefop.europa.eu/–, y que está formado por cinco documentos: el CurrículumVitae Europass, el Pasaporte de Lenguas, el Documento de Movilidad y los Suplementos Europass al Título Certificado y al Título Superior. Los dos primeros podemos cumplimentarlos, de forma sencilla nosotros mismos, mientras que los tres restantes deben ser expedidos por las instituciones correspondientes. «Se trata de una iniciativa cuyo objetivo, desde 2005, ha sido fomentar la transparencia en las cualificaciones y las competencias adquiridas. El documento principal del Europass es el CurrículumVitae, porque el resto de los documentos pueden ser abosorbidos por él», indica Fátima Sadia Khokhar, Responsable del Centro Nacional Europass.

En efecto, en el CV europeo también se pueden registrar, por ejemplo, nuestro nivel de idiomas o nuestras estancias en países europeos sin  necesidad de recurrir a documentos más especializados.

Ascenso imparable

En sus cinco años de vida, el Europass ha tenido una carrera meteórica. Según cifras de la Comisión Europea, el pasado mes de octubre ya eran más de 10 millones de personas las que utilizaban el currículum europeo, una cantidad que supera todas las expectativas y la actual Comisaria Europea de la cartera, la chipriota AndroullaVassiliou, se muestra todavía mucho más optimista. «No creo que tardemos mucho en alcanzar los veinte millones de usuarios», ha aseguradoVassiliou.

¿Cuál es el secreto de su éxito? Según Khokhar, se trata de un documento homogeneizado que, hoy día, exigen todas las instituciones europeas a aquéllos que aspiran a engrosar laboralmente sus filas. Pero, además, todo el mundo puede adaptarlo a su propia realidad laboral. «Es una forma muy fácil de que las personas sin una alta cualificación puedan describir sus habilidades», añade la Responsable de Europass en España.

«Normalmente, en el caso de las candidaturas para trabajar en el extranjero, es recomendable la utilización del Europass, porque facilita la valoración del CV. Este formato de currículum incluye información muy útil y completa, especialmente en el apartado de los idiomas», opina Manuel Solís, director de Trabajo Temporal y Selección de Manpower, que añade que «de todas formas, esto no es aplicable en todos los casos de ofertas en el extranjero ya que, según qué perfiles, algunas compañías valoran más un CV convencional, presentado de un modo diferente, por ejemplo empresas de diseño gráfico o moda, valoran mucho los CVs vistosos y originales».

Jóvenes sin experiencia

El perfil del usuario del Europass es un veinteañero, con poca –o ninguna– experiencia laboral y que habla varias lenguas. Según cifras de la Comisión Europea, la mitad de los usuarios del currículum europeo en 2010 tenía menos de 25 años –el 14% ni siquiera ha cumplido los 20–, no cuenta con  más de 2 años de experiencia laboral –el 33% no tiene ninguna y el 16,7% no ha trabajado siquiera dos años– y habla dos lenguas, además de la suya.

«Los jóvenes suplen la falta de experiencia con los idiomas», asegura Khokhar. Antes de la creación del Europass, no había una forma muy clara de reflejar la experiencia lingüística. Pero el CV europeo cuenta con el Pasaporte de Lenguas, donde se puede reflejar, por ejemplo, si hemos pasado un verano en Irlanda aprendiendo inglés.

Los que más recurren al Europass son los italianos y los portugueses –casi la mitad de los usuarios del documento el año pasado, el 44%, era de una de estas dos nacionalidades–. En nuestro país no andamos muy lejos de nuestros vecinos lusos e italianos: ocupamos el cuarto lugar en cuanto al  número de usuarios del CV europeo, por detrás de Rumanía. El año pasado, más de 223.000 españoles, el 5%del total de usuarios del Europass, cumplimentaron el documento «online». «Rumanía está teniendo ahora mucha movilidad. Está despuntando, por ejemplo, en la solicitud de becas Erasmus. E Italia es el número uno de Europa en cuando a movilidad», explica Khokhar.

Los documentos

El Currículum Vitae es el más importante de los cinco documentos que forman el expediente Europass y puede ser complementado con alguno de los otros cuatro documentos que componen el expediente, o con todos. Permite presentar de un modo sistemático, cronológico y flexible las cualificaciones y competencias y consta de varios apartados. El primero contiene la información sobre datos personales, competencias lingüísticas, experiencia laboral y nivel de estudios y formación; el segundo permite añadir otras competencias adicionales, haciendo hincapié en las habilidades técnicas, organizativas, artísticas y sociales. En tercer lugar, podemos añadir información adicional incluyendo una serie de anexos. Este formulario podemos cumplimentarlo «online» o descargárnoslo a nuestro ordenador.

El Pasaporte de Lenguas –que también se puede descargar desde la página web de Europass– permite presentar y registrar los conocimientos ligüísticos esenciales. Al final del mismo se incluye un cuadro en el que nosotros mismos podemos evaluar nuestro nivel en una lengua –existen tres niveles, principiante, independiente y experto, con dos subniveles cada uno–.

El Portfolio de Lenguas

El Pasaporte de Lenguas forma parte de un expediente más amplio, el Portfolio Europeo de las Lenguas, promovido por el Consejo de Europa, en el que podremos registrar, con más detalle, cuáles son nuestras experiencias y conocimientos en una lengua aprendida. El Portfolio consta de tres partes: el Pasaporte de Lenguas; la Biografía lingüística, en la que se describen las experiencias del usuario en cada una de las lenguas; y un Dossier, en el que se pueden incluir ejemplos de trabajos personales para ilustrar nuestro conocimiento de una lengua. Por su parte, el Documento de Movilidad Europass registra formalmente los periodos de aprendizaje o formación realizados por el usuario en países distintos al suyo, como pueden ser becas de colaboración o proyectos en instituciones ubicadas en países extranjeros. La solicitud de este documento debe realizarse mediante la organización de envío que organice el periodo de aprendizaje –pueden ser las universidades, las Comunidades Autónomas, etc.–

Por último, Europass consta de otros dos modelos, que deben ser solicitados –igual que el Documento de Movilidad– a las instituciones pertinentes. El Suplemento al Título Certificado es un documento adjunto al Título de Técnico de Formación Profesional o del Certificado de profesionalidad. Por su parte, los que poseen estudios superiores pueden solicitar el Suplemento Europass al Título Superior, un documento adjunto al Título Universitario o al Título de Técnico Superior de Formación Profesional.