Los esfuerzos que se hacen para mejorar el nivel de nuestra formación en idiomas tanto en el ámbito institucional como social están empezando a dar buenos resultados. Nuestros hijos preescolares cantan canciones con perfecto acento británico, vemos las series subtituladas (en inglés) para hacer oído, nos vamos de Erasmus y probamos a estudiar y exponer en inglés o ahorramos para hacer cursos en el extranjero para perfeccionar nuestro conocimiento en algún idioma. Pero ¿es esto suficiente para conseguir un nivel con el que enfrentarnos a unos conocimientos más amplios como los que se exigen en la universidad?

Según se analizó recientemente en un seminario organizado por el British Council y la Universidad de Alcalá de Henares, “Formación inicial para profesores de programas bilingües en inglés: políticas, prácticas y recomendaciones”, la razón por la que la tasa de formación impartida en otros idiomas –inglés principalmente– es tan baja es debido a que los educadores no tienen formación suficiente para desarrollar las competencias en otros idiomas. La falta de exigencia en el aprendizaje de un segundo idioma, la poca coordinación entre universidades y centros de primaria son otras de las debilidades que se señalaron durante este seminario. El refuerzo en la formación inicial a través de programas bilingües acabaría subsanando y mejoraría el nivel en las universidades.

A este respecto, recientemente también se han dado a conocer, en un acto organizado por el Trinity College y el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) del Ministerio de Educación, las conclusiones del estudio sobre las competencias en idiomas de los alumnos de secundaria. A través de una prueba se ha evaluado el nivel del inglés como primera lengua extranjera estudiada en España y de francés como segunda. Se trata del Estudio Europeo de Competencia Lingüística (EECL). Este documento pretende crear una herramienta que sirva para comparar el nivel adquirido por los alumnos/as al finalizar los estudios de Educación Secundaria Obligatoria de los estados miembros en el estudio de lenguas extranjeras.

Según esta investigación, que recoge las puntuaciones obtenidas en las pruebas que realizaron estudiantes de secundaria durante el 2011 en 359 centros, los alumnos/as españoles obtienen mejores resultados en la primera lengua extranjera (inglés, con el 12%) que los conseguidos por los estudiantes en Francia y o Inglaterra, aunque quedan muy por debajo de países como Suecia (77%), Malta (72%) u Holanda (59%), que obtienen los mayores valores de la tabla en comprensión oral. El porcentaje de estudiantes que obtiene un nivel B (según el MERCL, Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas) oscila entre el 24% y el 30%, dependiendo de la competencia medida (comprensión oral, comprensión lectora y expresión escrita).

En la universidad cabe destacar el aumento de las titulaciones bilingües que nos señala la importancia, cada vez mayor, que tiene el poder desenvolverse en un contexto laboral internacional. El objetivo de este tipo de titulación es conseguir que al menos el 50% de los contenidos se hayan impartido en otro idioma. Además, la incorporación de nuestras universidades al Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES) también nos exige un buen nivel de conocimiento del inglés, por lo que estas competencias van consiguiendo asentarse en nuestro curriculum formativo. La pregunta que nos hacemos es: Do you speak english fluently?