Tener trabajo y aún así tener dificultades para llegar a fin de mes es algo que le ocurre a un 45% de los españoles. El uso injustificado de contratos parciales, temporales, la subcontratación, horas extras no remuneradas o un salario mínimo interprofesional muy por debajo de lo que recomienda la Carta Social Europea (60% del salario medio) son ejemplos de que la calidad del empleo y sus condiciones se han visto mermadas. Hablamos de precariedad laboral.

Los números de la precariedad laboral

Son muchos los estudios que recogen con datos la pobreza laboral. La Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo es un cuestionario que se publica cada cinco años por la agencia Eurofound (Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo) y que ha recopilado la opinión de 44.000 ciudadanos europeos sobre su vida laboral. Se abordan diferentes dimensiones como las condiciones de salubridad y toxicidad que se dan en su lugar de trabajo, los riesgos laborales, las horas que dedican a trabajar y cuestiones más subjetivas como, por ejemplo, si sienten que su trabajo es reconocido.

Asuntos como que el tiempo libre o de descanso disponible entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente solo medien once horas son ejemplo de que la precariedad laboral está muy presente en el mercado laboral español. Un 49% de los trabajadores españoles viven jornadas así de alargadas. A la pregunta sobre si ha variado su salario en los últimos doce meses, el 20% de los encuestados españoles responde que ha descendido. En comparación el 12% de la media de la Unión Europea que afirma haber cobrado menos durante el último año. Sobre la remuneración, los españoles se sienten mal pagados en un 37% de los casos frente a un 31% de los europeos.

Siguiendo los últimos datos facilitados por la Agencia Tributaria el número de trabajadores que cobraron menos de 300 euros al mes han aumentado desde el principio de la crisis hasta el año 2014. Según este organismo en este año, el 22% de los asalariados cobraban menos de trescientos euros al mes.

A estas serias dificultades para llevar una vida digna también se hacía referencia en la encuesta europea. Recoge que el 31% de los consultados reconoce tener “alguna dificultad” para llegar a fin de mes y un 14% afirma que lo tiene realmente difícil.

thinkstockphotos-615493756

La precariedad laboral crece en todo el mundo

El empleo atípico es aquel que se engloba bajo formas de empleo inseguro como el trabajo temporal, el parcial, la subcontratación o el trabajo por cuenta propia dependiente. Su aumento se ha generalizado como refleja el Informe sobre el Empleo Atípico en el mundo, elaborado por la OIT (Organización Internacional de Trabajo). Esto influye en una mayor desprotección frente a los accidentes laborales, desventajas salariales de hasta un 30% en comparación con empleados a jornada completa o impedimentos para ejercer los propios derechos laborales.

Las mujeres están especialmente afectadas por la precarización del empleo. Son las que mayoritariamente se acogen a la reducción de jornada. Implica que cuando se necesita acceder a la prestación por desempleo o la jubilación las cuantías se ven mermadas.  Esto  contribuye a agravar la pobreza femenina con graves consecuencias cuando se tienen dificultados para el acceso a los recursos básicos energéticos como luz y agua como hemos visto en estos días.

Recientemente se ha aprobado una iniciativa en el congreso para que gobierno y agentes sociales (patronal y sindicatos)  fijen una subida escalonada hasta el final de legislatura en doce mil euros anuales (en catorce pagas) en el salario mínimo interprofesional. Esta subida contribuirá a disminuir la brecha salarial y por lo tanto la precariedad, según afirma el director de la OIT.